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Febrero Loco

El poeta Fermín Herrero recibe el Premio Poesía Jaime Gil de Biedma 2014

El poeta Fermín Herrero recibe el Premio Poesía Jaime Gil de Biedma 2014

 

La gratitud es un sentimiento de madurez, que como la ternura, se ha perdido. Lo veo en la juventud, casi les parece antiguo”, dice Fermín Herrero ganador del Premio de Poesía Jaime Gil de Biedma en su 24ª edición por “La gratitud”, poemario dividido en cinco escenas: “La medida del mundo”, “Ficción”, “Razón de ser”, “Energía oscura” y “Yuna”, esta última parte dedicada a Fray Luis que para Fermín es la personificación de la gratitud en las personas, en los maestros, en los desposeídos.

 

Fermín Herrero es un hombre unido a la tierra, ancestralmente, que nació en Ausejo de la Sierra (Soria) en 1963, cambió el paisaje profundo del campo por la ciudad para licenciarse en Filología Hispánica y, actualmente, trabaja como profesor de secundaria en un instituto. En su poesía está impresa la esencia de la tierra que le vio nacer, una antigua zona de trashumancia, Tierras Altas, una de las comarcas más deprimidas de España.

 

La voz poética de Fermín Herrero brota incansable nombrando lo no nombrado con un corazón que observa, acaricia, denuncia, agradece y late vivo como la tierra, como el viento y la lluvia, como los hombres y mujeres sencillos, humildes, como los montes y las memorias de los que ya no están.

 

En 1994, el poeta Fermín Herrero, obtuvo el premio Gerardo Diego de poesía con su poemaria “Anagnórisis”, en 1997 ganó el Premio Hiperión con “Echarse al monte”, en 1999 publica “Un lugar habitable”, en el 2000 “Paralaje”, en el 2003 “El tiempo de los usureros", en 2006 se editan tres libros “Endechas del consuelo” “Tierras Altas” y “La lengua de las campanas”, en 2009 “La letra menuda” y en 2011 ganó el premio Alfons el Magnaním de poesía con su obra Tempero”. Este 2014 este prolijo poeta, Fermín Herrero, ha sido galardonado con el Premio Poesía Jaime Gil de Biedma por su poemario “La Gratitud”.

 

¡Enhorabuena!

 

 

Mojonera

 

Todo poema acota un espacio

y lo funda, baliza un territorio. Aquí

la altura es páramo

y remanso —los hombres callan— pero

el agua baja de los montes y su voz

desnudándose al aire me traspasa. Muchos

aquí se van y pocos

vuelven, los que se quedan vagan

como espectros rulfianos pero

su corazón sin catastrar ignora

la prisa y los registros. Aquí

los frutos son de otoño y cuando

llegan, porque las casas dan

al invierno y la flor se desploma

en ruina al pasmo de las noches

en pueblos sin escuela ni tabernas. Pero

todavía en algunos

es virtud la templanza y no se pierde

el hombre por el lucro o la apariencia. Estos

son los dominios del silencio. El tiempo

aquí se para. Y me traduce.

 

 

Cegado por Vincent

 

Mientras volaban cuervos sobre el trigal

a lo lejos, en plena granazón, bajo

un cielo de tormenta, he visto las adelfas

rosas y la casa amarilla, los robles

más cobrizos con una luz

extrañamente provenzal. He visto

en el murmullo de la espiga tu amor

a los mineros por fangales

nevados, ababoles de Saint-Rémy, patatas

merecidas por el sudor. He visto

campesinas de Arenthe fundidas

con hulleros del Borinage. He visto

en un instante todo, como descarga

eléctrica, girando en espiral

con una lucidez que aterra.

 

 

Bajo el mismo Patrón

 

Su flor de ensueño y tiza en un tambor

de detergente. Con el agua al cuello ajusta precio

en el mercado para llegar a fin de mes porque

el sueldo se va en hipotecas. Haciendo cuentas

no merece la pena tener —hasta que la muerte

nos separe— otro niño en lugar de un chucho porque

todos los hombres son basura, los hombres

que madrugan, los que trasnochan. No dice más

aunque le sobran las razones, los piropos de vivienda

social en las pupilas húmedas que le mandan camino

de la compra los albañiles, su venganza. Se le cae

la casa encima, manga por hombro, cuando de tripas corazón

le entristecen las tardes cocinando, las vecinas del barrio

dormitorio recién casadas. No obstante tan sólo las saluda

y al momento, sin nada que contar, se ensimisma

como se sumen los perfumes, mirándose

sin ganas en el espejo de los ascensores.

 

http://www.abelmartin.com/aper/herrero/herrero.html

 

Videos de recitales poéticos:

http://www.youtube.com/watch?v=orJBLjNvpIc

http://www.youtube.com/watch?v=uPA9GLcZelo

http://www.youtube.com/watch?v=eGrtso0Nvtc

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