Blogia

Febrero Loco

Ankoku Butō, 暗黒舞踏

Ankoku Butō, 暗黒舞踏

                                                          Koichi Tamano (Valencia, Color Elefante, 2007)

 

Ankoku Butō, 暗黒舞, Ankoku Butō , Butō o Butoh es un tipo de danza creado en 1950 por Kazuo Ohno, 大野一雄 y Tatsumi Hijikata, inspirado en las terribles imágenes que vivieron tras el bombardeo de Hiroshima y Nagasaki. Así, se creó esta danza hacia la oscuridad. Lentitud, sin sentimiento, sin expresión, vacio absoluto, transformación, desamparo, meditación, sin pensamiento, sin acción, automatismo a fluidez hacia estados anímicos sin aflicción, formas de la naturaleza innatas y fluye la danza universal. Desnudos, pintados de blanco, sin expresión expresan todo, despacio sin tiempo abarcan todo.

Dolor, provocación: ¡no!, los recuerdos celulares fluyen y se expresan gracias al Vacio en la mente: los recuerdos de la mente se trasladan al cuerpo y se expresan gracias al vacio del cuerpo. Memoria energética. Hijikata, 土方 巽 murió en 1986 a los 58 años y Ohno tiene 102 años y todavía actúa mostrando su danza Butoh y se dedica a la docencia.

http://www.youtube.com/watch?v=i3hAJSoF3lo

http://www.youtube.com/watch?v=2gqukIxf8oM

 

 

Li Bai 李白(701-762) poeta chino de la Dinastía Tang

Li Bai 李白(701-762) poeta chino de la Dinastía Tang

 

Regresando solo del paseo

Embelesado por el vino,
me olvido del crepúsculo.
hasta que los pétalos cubren
los pliegues de mi túnica.
Embriagado, me levanto y regreso,
guiado por la luna en el arroyo.
Los pájaros se han ido
y yo, me he quedado solo.

*

Cruz Egipcia o Ankh

Cruz Egipcia o Ankh

 

La Cruz Egipcia es una Cruz coronada por un círculo. Se la considera la "Clave de la Vida" .

El círculo superior representa a la mujer, el que también sugiere a la divinidad, la fuente de vida que dota de energía universal y movimiento a lo terrenal simbolizado por la línea horizontal. La parte que se encuentra debajo del círculo tiene la forma de una T mayúscula, que representa el deseo de regresar en forma definitiva al seno del Padre Espiritual. La parte recta representa al hombre.

La Cruz Egipcia se utiliza como amuleto protector, protege contra las enfermedades, los malos espíritus y a la pareja. Puede apoyarse sobre la cabeza de una persona enferma para curarla y recitando la siguiente oración:

"Sekhet te de vida larga y sana, manteniendo lejos los demonios del sufrimiento. Así es, en el cielo y la tierra"

Baltasar Gracián - Corona de la discreción

Baltasar Gracián - Corona de la discreción

 

Panegiri

Zaherían a la lengua los huesos del cuerpo humano su tan murmurada flaqueza; ponderaban aquella su liviandad, con que no repara en anticiparse al mismo entendimiento, y no acababan de exagerar los vulgares empeños de su ligereza.

Pero la lengua, no faltándose a sí misma, defendíase con el corazón, que, siendo principio de la vida y rey de los demás miembros, es también de carne todo él. Excusábase con el cerebro, que, siendo asiento de la sindéresis, es muy más muelle que ella; pero no le valía, porque respondieron entrambos por sí, el corazón representando su valor y el cerebro apoyando su mucha estabilidad.

Viendo la lengua lo que la apuraban, sacando fuerzas de su propia flaqueza, dijo: ¿Qué, tan débil os parezco? Pues advertid que, si yo quiero, soy más fuerte que el más sólido de todos vosotros, y, aquí donde me veis toda de carne, basto yo a quebrantar diamantes, que no digo ya huesos. Riéronlo mucho todos, especialmente los dientes, que hicieron amago de detenerla, como suelen. Sí, yo lo digo, repitió ella, y lo probaré con tal evidencia, que todos la confeséis con aclamación. Sabed, y nótelo todo el mundo, que cuando yo digo la verdad, soy lo fuerte de lo fuerte, nadie entonces me puede contrastar, y en fe de ella, todo lo sujeto.

Fuerte es un rey que todo lo acaba; más fuerte es una mujer, que todo lo recaba; fuerte es el vino, que ahoga la razón; pero más fuerte es la verdad, y yo que la mantengo. “Verdad, verdad”, exclamaron todos, y diéronse por vencidos. Quedó triunfante la lengua, haciéndose mil en repetir y en celebrar este victorioso suceso.

Tiene esta gran reina su retiro en el corazón y su tribunal en la lengua; aquí vienen a parar todas las causas, si no de primera instancia, por apelación de desengaño.

Así sucedió en aquella célebre contienda que tuvieron entre sí las más sublimes prendas de un varón consumadamente perfecto, sobre el ya globo de oro, para ápice de su inmortal corona. Contendían la alteza de ánimo, la majestad de espíritu, la autoridad, la estimación, la reputación, la universalidad, la ostentación, la galantería, el despejo, la plausibilidad, el buen gusto, la cultura, la gracia de las gentes, la retentiva, lo noticioso, lo juicioso, lo inapasionable, lo desafectado, la seriedad, el señorío, la espera, lo agudo, el buen modo, lo plático, lo ejecutivo, lo atento, la simpatía sublime, la incomprehensibilidad, la indefinibilidad, con otras muchas de este porte y grandeza.

Comenzó al principio por una generosa emulación, y vino a parar después en un bando tan declarado cuan esclarecido; no sólo ya entre las mismas prendas, sino entre los valederos de ellas. Eran estos, aunque pocos singulares, los mayores hombres de los siglos. Gigantes todos de la fama, prodigios de las eminencias; al fin, todos ellos inmortales héroes.

Competían como apasionados y diligenciaban como poderosos, adelantando cada uno su realce; los sabios por razón, los valerosos por fuerza y los poderosos por autoridad. Fue tal el tesón de inmortalidad, con tal inflamación de aplauso, que se vio arder todo el reino de la heroicidad en esta lucidísima guerra.

Discurría varia la Fama, y muy equívoca la Fortuna, según los tiempos, los usos, y los genios de las gentes, con que cada uno abundaba en su sentir, y nunca se declaraba la victoria. Considerando los varones sabios que el Litigio fue hijo del Caos y parto de la Confusión, propusieron a los demás el llevar esto por tela de juicio y no de la contienda; convinieron todos y remitiéronse al acierto de una sabia, prudente y justísima sentencia. Mas, de una dificultad, como se suele, dieron en otra mayor, y fue a qué tribunal acudirían.

Porque Astrea muchos días ha que, desahuciando el mundo, se retiró al cielo. Ir a Momo era condenarse todos; porque la murmuración a nadie da justicia, ni aun arbitrio; todo lo condena. Sola quedaba la Verdad, mas ella ha muchos siglos que dio en cuerda, retirándose a su interior, fingiéndose acatarrada, y aun muda. Con todo eso, a ruego de sus amartelados sabios, y pidiendo primero salvoconducto a los reyes, que por esta sola vez se lo concedieron, dejose ver más hermosa cuanto más de cerca, más galante cuanto más desnuda, que tomó de la primavera con el nombre la belleza. Traía poco séquito, pero lucido, y, aunque aborrecida de muchos, fue acatada de todos.

Sentose en su tribunal a la luz del mediodía. Comenzaron a informar las partes, haciéndose encomios al modo que quedan referidos. Alabolas a todas, y con tal singularidad a cada una, que parecía decantarse a ella, mas al cabo se declaró, diciendo: Eminentísimos realces del varón culto, plausibles prendas del varón discreto; confieso ingenuamente que a todos os admiro y a todas os celebro, pero no puedo dejar de decir la verdad, por no faltarme a mí misma. Digo, pues, que brilla un sol de los realces, lucimiento de las prendas, esplendor de la heroicidad y de la discreción complemento. Tiene en vez de esfera, religiosa ara, en aquel cristiano Haro don Luis Méndez, idea mayor de esta primera prenda. Llamola Séneca el único bien del hombre; Aristóteles, su perfección; Salustio, blasón inmortal; Cicerón, causa de la dicha; Apuleyo, semejanza de la divinidad; Sófocles, perpetua y constante riqueza; Eurípides, moneda escondida; Sócrates, basa de la fortuna; Virgilio, hermosura del alma; Catón, fundamento de la autoridad. Llevándola a ella sola, llevaba todo el bien Biante; Isócrates la tuvo por su posesión; Menandro, por su escudo; y por su mejor aljaba, Horacio; Valerio Máximo no la halló precio; Plauto la hizo premio de sí misma, y el plausible César la llamó fin de las demás, y yo, en una palabra, la entereza.

Oromatón

Oromatón

 

Oromatón

Poesía, música y pintura en uno

Sábado 10 de mayo, a las 20.30 horas

Sporting C/ Sevilla, 5. Russafa (Valencia)

Entrada: 5 euros

Estoy entretenida en el amor

Estoy entretenida en el amor


Estoy entretenida en el amor ¡mira tú!

un amor espiritual y salvaje

de cabeza y dorsal

un amor de certezas y dudas

un amor que desenreda madejas

un amor que desnuda y que tiembla

un amor que penetra y hiere

un amor con sus ráfagas de violines

en mi pecho

un amor que vuela y es firme

un amor de batir de alas y raíces

un amor que te desnuda

un amor que te afianza

un amor que me consume y nutre

un amor de toda la vida

un amor a toda la vida

un amor sideral

un amor que me rasga y me llena

un amor que difumina y me centra

un amor que me enferma y me sana

un amor de palabras y gestos

un amor que cierra sus encuentros

un amor que se crece por dentro

un amor que calla y otorga

un amor de ternura y de rabia

un amor que se niega y se crece

un amor como un magma

un amor que se para y se expande

un amor que se niega y afirma

un amor que se teme y desea

un amor que se pierde y se encuentra

 

Yo, entretenida en el amor

me desenredo

me pierdo y me encuentro

me elevo y me planto

me asombro y desbarato

me desfunambulo y..., eso,

estoy entretejida en el amor

un amor espiral

que se cierra y se crece

que se expande... concéntrico

un amor galáctico, ecuménico...

un amor para toda la vida.

                                                                A. Nunner

El arquero Yí 羿 disparó a los nueve soles.

El arquero Yí 羿 disparó a los nueve soles.

 

羿射九日

在帝堯統治的時代,天上十個太陽一起出現,猛烈的陽光無情地燒焦了土地上的稻麥莊稼,曬死了樹木花草。人們沒有食物,饑餓乏力。而猛獸凶禽也由於環境惡化 食物短缺四出為害,以人為食。人間的帝王堯日日夜夜向上天禱告、呼救,於是天帝命令他最勇敢的一個神射手"羿"下界除害。羿長得虎背狼腰,配上天帝所賜的 彤弓素箭,十分威猛。他與妻子嫦娥一起降臨人間。
羿來到原野上,輕舒猿臂,彎弓搭箭,對著天上的十個太陽,一連發出了九枝流星一般的利箭。只聽得颼颼的風聲,箭箭中的,九個太陽紛紛墜地,天地間頓時清涼 下來。羿十分高興,正想鏟滅最後一個太陽,只見匆匆趕來的帝堯急忙向他擺手,堯說:"萬物生長離不開太陽,留下一個吧!"羿恍然大悟,收回了弓箭。地上萬 民感謝羿的巨大功德,但是十個太陽都是天帝的兒子,羿殺死了九個,也得罪了天帝,所以他只好留在人間了。

 

El Emperador Yao

El Emperador Yao era el cuarto de los Cinco Emperadores Míticos, que vivió hacia el siglo XXI a.C. en China. Los acontecimientos más relevantes de su reinado aparecen en el Shujing, primera compilación de textos históricos de China. Como en este libro no se menciona a los emperadores anteriores, se suele citar a Yao como el primer emperador de la Antigüedad. Aunque su vida forma parte de la leyenda, los historiadores confucianistas, como Sima Qian, que le incorpora en sus anales, le consideran un personaje clave, por su particular “virtud” y su contribución a la civilización china.

Yi, ser celestial, era bien venido a las dependencias del insigne emperador, disfrutaba pasando gran parte de su tiempo en su compañía. Durante sus largas visitas, Yi aprovechaba para practicar su tiro y enseñar a los arqueros del reino a administrar su puntería y destreza con mesura. Yi era un arquero al servicio de la humanidad, pero bien era cierto que cuando el emperador Yu hizo su remodelación de China para hacer de sus tierras un lugar mejor para vivir, fue el arquero quien le ayudo a expulsar los dragones y todas las fuerzas del mal confinándolas en las marismas, mientras el emperador realizaba la ardua tarea con sus fieles de canalizar la tierra para que el agua se dirigiese al mar. Estos canales y riachuelos hicieron de China un lugar fértil a su paso. Dicen que Yu se valía del dragón alado y eventualmente se convertía en oso para poder abrir caminos en las enormes montañas, de ahí quizá que fuera posteriormente bautizado como Yu el Grande. En honor y agradecimiento a la ayuda prestada por Yi, el emperador mandó a su mejor herrero forjar un mandilete de oro. Esta soberbia pieza para la diestra mano del arquero, llevaba un grabado de indiscutible belleza y un conjuro protector que solamente el emperador era capaz de descifrar. Si bien, a pesar de la bienaventuranza de la amistad entre el arquero y Yu, se oían comentarios de gente que intentaba concitar al pueblo contra ellos, y el conjuro que protegía esa fraternal relación desechaba de inmediato cualquier mal.

 

羿, disparó a los nueve soles.

Documentos antiguos de inscripciones nos dicen como durante el tiempo de la dinastía Chou (c. 1027-221 A.C.), los chinos creían que existían que Diez soles que apareceían en el cielo alternándose durante la semana China de diez días. Cada día los diez soles viajaban con su madre, la diosa Xi He, al Valle de la Luz en el Este. Allí, Xi He lavaba a sus hijos en el lago y los ponía en las ramas de un enorme árbol de Morera llamado fu-sang. Desde el árbol, solamente un solo sol se ponía en el cielo para el viaje de un día, hasta alcanzar el monte Yen-Tzu en el Oeste lejano.

Cansados de esta rutina, los diez soles decidieron aparecer todos juntos. El calor se acrecentó e hizo la vida en la Tierra insoportable, secando los campos de arros, los árboles, las flores y dejando al hombre sin alimento. Para prevenir la destrucción de la Tierra, el emperador Yao le pidió a Di Jun, el padre de los diez soles, que convenciera a sus hijos de que aparecieran sólo uno cada vez. Ellos no le hicieron caso, entonces Di Jun mandó al arquero Yi, armado con su arco rojo y diez flechas blancas para que asustara a los soles desobedientes. Sin embargo, Yi  les disparó, derribando nueve soles y solamente el Sol que vemos hoy permaneció en el cielo. Di Jun se enojó tanto por la muerte de sus nueves hijos que condenó a Yi, hasta entonces perteneciente al reino celestial, a vivir como un mortal común en la tierra. El emperador Yu lo acogió en su hogar agradecido por el mal que había evitado, devolviendo la paz y la vida al reino y en su lecho el emperador lo vio morir muchos años más tarde. Murió como mortal, pero siempre fue venerado como un dios y no hay una sola persona en China que no haya oído hablar de sus hazañas y facultades. Admirado y respetado, Yi fue siempre considerado un dios en la cultura china, desde entonces y hasta nuestros días.