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Febrero Loco

“El don de la lluvia" de Tan Twan Eng.

“El don de la lluvia" de Tan Twan Eng.

 

"Yo nací con el don de la lluvia, me dijo una vez una vieja adivina en un templo aún más viejo", así, comienza El don de la lluvia de Tan Twan Eng.

 

Tan Twan Eng nació en Penang (Malasia) en 1972,  estudió Derecho en Londres y trabajó de abogado en la capital de Malasia, Kuala Lumpur; después, pasó una temporada en  Sudáfrica y, luego, regresó, de nuevo, a Malasia donde vive actualmente.

 

El don de la lluvia, es una novela agradable de leer y que aporta muchos aromas de Malasia, China o Japón. Es como la biografía narrada de Phillip Hutton. Phillip era el hijo pequeño del dueño de una importante casa de Penang, una isla de Malasia, nació en 1939, medio inglés y medio chino, medio perdido y solitario. Y, su vida se vió marcada por su relación con un diplomático japonés, un hombre también solitario y enigmático. Hayato Endo. Phillip se convertirá en su discípulo en las artes del aikijutsu y entre ellos comenzará una relación muy especial. Pero la invasión de Malasia por Japón pondrá a Phillip en una situación molesta.

 

 

David Alarcón cuelga sus Hörspielen en la Radioteca

David Alarcón cuelga sus Hörspielen en la Radioteca

Radioteca es una página web que te da la opurtunidad de colgar tus audios. David Alarcón nos regala los oídos con dos de sus obras:

 

 

 

Diálogo 13

Una pareja se extingue mientras friegan los platos. Texto de María Albiñana con voces de Begoña Tena y Marino Muñoz con música y montaje de David Alarcón.
Producción: Radio Alaquàs

 

 

Te dejé por un sueño

Los nuevos tiempos nos traen nuevos miedos. Miedo a tener que elegir entre la pareja y la carrera personal. Miedo a ser víctima del tráfico. Miedo a asumir el azar. Breve creación sonora interpretada por Antonio de Paco para el Festival Veo en Valencia, España. Ficción dramática, poética y musical.
Producción: Radio Alaquàs

 

Escúchalas poniendo debajo de Radioteca "Alarcón" y donde pone en toda la web elige: "audios"

http://www.radioteca.net/result_gral.php

 

 

David Alarcón

David Alarcón ha trabajado en la banda sonora de danza contemporánea de La Sonrisa de Caín “Malaje” junto a Joan Mei; en la banda sonora de teatro infantil “Cereals Sanchis” para Teatro Quimera y en la pieza “Exaltación” para voz soprano para el grupo Dédalo. Ha participado con sus obras en el Festival Veo de Valencia y ha realizado la banda sonora del espectáculo “Antígona” de Carme Teatre.

Fue el que compuso la banda sonora de la célebre obra: “Construyendo a Verónica” de Bramant Teatre; también, “El cielo en una estancia” de Bambalina Titelles junto a Joan Mei;“Ciuadadano Sade” y “Makbet” de Teatro de los Manantiales; “Mientras llueve sobre los cerdos” de Alejandro Jornet; “Sopa de Pollastre amb Ordi” de Arnold Wesker por Carme Portacelli para Teatres de la Generalitat Valenciana; “El Cerdito Enamorado” de Miguel Arnau para Compañia Teatro Quimera.

Y, dentro del campo cinematográfico, compuso la música para el tan premiado documental “La sombra del iceberg” de Raúl Riebenbauer y Hugo Doménech o “Sentenciados sin juicio” de Eliseu Blai y, la animació informática “Secuencias” de Manuel Maciá para Josetxo Silguero; la pieza “Melancolía del vuelo” para Yumi Nara, Daniel Kientzy y Reina Portuondo , la pieza de danza contemporánea “Flesh 1´74″ de Cristina Andreu para La Sonrisa de Caín y el cortometraje “Coliflor con bechamel” de Samuel Domingo y Jordi Plá.

También, ha compuesto músicas y otras bandas sonoras para cine mudo, teatro infantil, documentales, video, acciones, instalaciones y talleres didácticos.

A destacar creaciones para Bienal de Valencia, Cineteca de Bologna, Festival Internacional de Cine de San Sebastián, Festival de Música y Danza de Granada, Sonar de Barcelona, Ensems de Valencia, Synthèse de Bourges, Futura de Crest, International Computer Music Conference y Primavera en La Habana, Festival de Música Contemporánea de Alicante, Phonos Barcelona y encargos para Instituto Valenciano de la Música y los Centros para la Difusión de la Música Contemporánea de los Ministerios de Cultura de España y Francia…

 Contacta: davidalarconf@yahoo.es

 

Un poco más:

Con Pentagramas en las gafas todo es Música:

http://www.kalvos.org/alacess1.html

 

 

En Valencia Taiji y Qigong en el río

En Valencia Taiji y Qigong en el río

 

Félix Castellanos, alumno directo del maestro Wang Xiaojun.

 

Aprovechando la luz y el buen tiempo propio de estas fechas, te ofrecemos varios horarios con profesores de nuestra escuela al aire libre en:

Jardines del Río, a 70 mts del Palau de la Música en dirección al mar, lado izquierdo. Valencia.

 

 

·                    Taichi nivel medio y avanzado, Lunes y Miércoles  de 20:00 a 21:15; Félix Castellanos. Estilo Chen, Forma Taijiquan de 36, Yilu y taiji jien (espada) con sus técnicas.  40 euros al mes. Profundiza en las técnicas y aspectos internos de las formas, estructura, respiración, visualizaciones, energía y aplicaciones marciales.

·                    Taichi iniciación, Lunes y Miércoles  de 19:30 a 21:00; Rocío Iznardo. Estilo Chen, forma de 36 ejercicios.   40 euros al mes. Aprende los ejercicios básicos del estilo para armonizar el cuerpo, coordinar y memorizar la forma (tabla) básica.

·                    Chikung todos los niveles, Lunes y Miércoles  de 19:00 a 20:00; Félix Castellanos.  35 euros al mes. Aprende a soltar y alinear el cuerpo, conectar con la respiración profunda, calmar la mente y dirigir la energía a traves de los ejecicios que te proponemos.

 

DESCUENTOS: 

  • Si pagas mayo y junio juntos: taichi = 70 euros ; chikung = 62 euros.
  • Si te matriculas en el curso de Taichi y en el de Chikung, el precio es de 65 euros los dos.

 

La Escuela Tantien sigue el programa del Instituto Chino de Medicina Tradicional y Wushu (artes marciales, taichi y chikung) cuyo presidente es nuestro maestro Wang Xiaojun y de la Universidad de Deportes de Pekín, Colegio de Wushu, dirigido también por el profesor Wang. La tradición, el arte y la ciencia son la base fundamental de nuestro sistema. Los profesores de la escuela estamos constantemente aprendiendo de la mano de los maestros, experimentando y transmitiendo. Es nuestro compromiso.

 

Comienzo: lunes 4 de Mayo 2009. Prueba una clase sin compromiso.

 

Información y matrícula:

info@escuelatantien.com                               www.escuelatantien.com

 tel. 963 237 241 

 

Mario Benedetti estamos contigo

Mario Benedetti estamos contigo

 

Mario Benedetti nació un 14 de septiembre de 1920 en el Paso de los Toros en Uruguay. Hijo de Brenno Benedetti y Matilde Farugia, fue bautizado con cinco nombres, siguiendo las costumbres italianas: Mario Orlando Hamlet Hardy Brenn.

 

Síndrome

Todavía tengo casi todos mis dientes
casi todos mis cabellos y poquísimas canas
puedo hacer y deshacer el amor
trepar una escalera de dos en dos
y correr cuarenta metros detrás del ómnibus
o sea que no debería sentirme viejo
pero el grave problema es que antes
no me fijaba en estos detalles.

 

http://www.epdlp.com/escritor.php?id=1342

 

http://www.angelfire.com/wi/dargh/poemas.html

 

 

http://www.youtube.com/watch?v=YI3x99tbWSs

 

http://www.youtube.com/watch?v=3Q4myDcshGY&feature=PlayList&p=12ECA77C3FEC8D96&playnext=1&playnext_from=PL&index=12

 

 

 

 

Buda Ksitigarbha- De Cang Pú Sà 地藏菩薩

Buda Ksitigarbha- De Cang Pú Sà 地藏菩薩

 

Buda Ksitigarbha- De Cang Pú Sà 地藏菩薩 , es el nombre de un Bodhisttva que salva a los seres sufrientes en el infierno.


El Bodhisattva Ksitigarbha o “Matriz del Mundo” es muy reconocido en la Asia Oriental. Ksitigarbha está conectado con las profundidades más profundas y es especialista en liberar a los hombres del infierno. Trabaja en el área más oscura, su compasión es infinita, pues se enfrenta a los horrores, las locuras y desolaciones más terribles; tratando de recuperar lo irrecuperable: Ksitigarbha es capaz de transformar el infierno en el cielo. Su nombre puede ser traducido como “Tesoro de la Tierra” o “Matriz de la Tierra”. Se le representa como un monje, con un űrnă  en la frente  que es un rizo curvado hacia la derecha del entrecejo del cual emana la luz de la sabiduría que ilumina a todos los seres y se representa con una piedra semipreciosa o un punto dorado (el urna cintamani es una gema capaz de responder a cada deseo) y es una de las treinta y dos marcas de la perfección. Lleva en su mano derecha un báculo con sortijas y una campanilla, parecido al que se usaba antiguamente en China para espantar de los caminos a las alimañas; pero el Bodhisattva Ksitigarbha lo usaba para abrir las puertas del infierno y ayudar a todos los seres en los seis reinos de la existencia. En su mano derecha sostiene una perla brillante: cintâmani, que con su luz es capaz de iluminar a todos ser vivientes alejándole del dolor.

 

“Hasta que los infiernos estén vacíos, no devendré en Buda;

 hasta que todos los seres estén a salvo, no atestiguaré el Bodhi".

 

OM HA HA HA VISMAYE SOHA

 

 

Sutra de los Votos Fundamentales

http://sambodhi.iespana.es/nuevos/Sutra_de_Ksitigarbha.pdf

 

Imágenes y videos sobre el Buda:

http://www.myspace.com/ksitigarbha_bodhisattva

 

Mantras:

http://www.tbsn.org/english2/article.php?id=1162

 

 

Rio Nevado de Liu Zong Yuan - 江雪 柳宗元

Rio Nevado de Liu Zong Yuan -  江雪  柳宗元

 

Poema del Río Nevado de Liu Zong Yuan 柳宗元 (773-819 d J.C) poeta chino de la Dinastía Tang:

 

Río nevado

Mil montañas sin el revoloteo de un pájaro

infinitos senderos sin rastro humano

en solitaria barca un anciano con capa y sombrero

 pescando solo en el gélido río nevado.

 

Traducción: Lì Hua 丽花

 

*

 

 

 江雪

柳宗元



千山鸟飞绝,

 
万径人踪灭,

 
孤舟蓑笠翁,

 
独钓寒江雪。

 



 

Antonio Machado

Antonio Machado

Antonio Machado

(Sevilla, 26 de julio de 1875 - Collioure, Francia, 22 de febrero de 1939)


El crimen fue en Granada

I

El Crimen

Se le vio, caminando entre fusiles,

por una calle larga,

salir al campo frío,

aún con estrellas, de la madrugada.

Mataron a Federico

cuando la luz asomaba.

El pelotón de verdugos

no osó mirarle la cara.

Todos cerraron los ojos;

rezaron: ¡ni Dios te salva!

Muerto cayó Federico.

-sangre en la frente y plomo en las entrañas-.

...Que fue en Granada el crimen

sabed -¡pobre Granada!-, en su Granada...


II

El Poeta y la Muerte

Se le vio caminar solo con Ella,

sin miedo a su guadaña.

Ya el sol en torre y torre; los martillos

en yunque - yunque y yunque de las fraguas.

Hablaba Federico,

requebrando a la muerte. Ella escuchaba.

"Porque ayer en mi verso, compañera,

sonaba el golpe de tus secas palmas,

y diste el hielo a mi cantar, y el filo

a mi tragedia de tu hoz de plata,

te cantaré la carne que no tienes,

los ojos que te faltan,

tus cabellos que el viento sacudía,

los rojos labios donde te besaban...

Hoy como ayer, gitana, muerte mía,

qué bien contigo a solas,

por estos aires de Granada, ¡mi Granada!"


III


Se le vio caminar..

Labrad, amigos,

de piedra y sueño, en el Alhambra,

un túmulo al poeta,

sobre una fuente donde llore el agua,

y eternamente diga:

el crimen fue en Granada, ¡en su Granada!


A Federico García Lorca, de Antonio Machado.


 
 
Proverbios y cantares

de Antonio Machado
I
  Nunca perseguí la gloria
ni dejar en la memoria
de los hombres mi canción;
yo amo los mundos sutiles,
ingrávidos y gentiles
como pompas de jabón.
Me gusta verlos pintarse
de sol y grana, volar
bajo el cielo azul, temblar
súbitamente y quebrarse.

II
  ¿Para qué llamar caminos
a los surcos del azar?...
Todo el que camina anda,
como Jesús, sobre el mar.
 
  III
  A quien nos justifica nuestra desconfianza
llamamos enemigo, ladrón de una esperanza.
jamás perdona el necio si ve la nuez vacía
que dio a cascar al diente de la sabiduría.
 
    IV
  Nuestras horas son minutos
cuando esperamos saber,
y siglos cuando sabemos
lo que se puede aprender.
 
     V
  Ni vale nada el fruto
cogido sin sazón...
Ni aunque te elogie un bruto
ha de tener razón.
 
    VI
  De lo que llaman los hombres
virtud, justicia y bondad,
una mitad es envidia,
y la otra no es caridad.

VII
  Yo he visto garras fieras en las pulidas manos;
conozco grajos mélicos y líricos marranos...
El más truhán se lleva la mano al corazón,
y el bruto más espeso se carga de razón.
 
    VIII
  En preguntar lo que sabes
el tiempo no has de perder...
Y a preguntas sin respuesta,
¿quién te podrá responder?

   IX
  El hombre, a quien el hambre de la rapiña acucia,
de ingénita malicia y natural astucia,
formó la inteligencia y acaparó la tierra.
¡Y aun la verdad proclama! ¡Supremo ardid de guerra!
 
    X
  La envidia de la virtud
hizo a Caín criminal.
¡Gloria a Caín! Hoy el vicio
es lo que se envidia más.
 
    XI
  La mano del piadoso nos quita siempre honor;
mas nunca ofende al darnos su mano el lidiador.
Virtud es fortaleza, ser bueno es ser valiente;
escudo, espada y maza llevar bajo la frente;
porque el valor honrado de todas armas viste:
no sólo para, hiere, y más que aguarda, embiste.
Que la piqueta arruine, y el látigo flagele;
la fragua ablande el hierro, la lima pula y gaste,
y que el buril burile, y que el cincel cincele,
la espada punce y hienda y el gran martillo aplaste.
 
   XII
  ¡Ojos que a la luz se abrieron
un día para, después,
ciegos tornar a la tierra,
hartos de mirar sin ver!
 
     XIII
  Es el mejor de los buenos
quien sabe que en esta vida
todo es cuestión de medida:
un poco más, algo menos...
 
      XIV
  Virtud es la alegría que alivia el corazón
más grave y desarruga el ceño de Catón.
El bueno es el que guarda, cual venta del camino,
para el sediento, el agua; para el borracho, el vino.
 
        XV
  Cantad conmigo en coro: Saber, nada sabemos,
de arcano mar vinimos, a ignota mar iremos...
Y entre los dos misterios está el enigma grave;
tres arcas cierra una desconocida llave.
La luz nada ilumina y el sabio nada enseña.
¿Qué dice la palabra? ¿Qué el agua de la peña?
 
        XVI
  El hombre es por natura la bestia paradójica,
un animal absurdo que necesita lógica.
Creó de nada un mundo y, su obra terminada,
«Ya estoy en el secreto—se dijo—: todo es nada.»
 
           XVII
  El hombre sólo es rico en hipocresía.
En sus diez mil disfraces para engañar confía;
y con la doble llave que guarda su mansión para la ajena hace ganzúa de ladrón.
 
            XVIII
  ¡Ah, cuando yo era niño
soñaba con los héroes de la Iliada!
Ayax era más fuerte que Diomedes;
Héctor, más fuerte que Ayax,
y Aquiles, el más fuerte; porque era
el más fuerte... ¡Inocencias de la infancia!
¡Ah, cuando yo era niño
soñaba con los héroes de la Iliada!
 
         XIX
  El casca-nueces-vacías,
Colón de cien vanidades,
vive de supercherías
que vende como verdades.
 
          XX
  ¡Teresa, alma de fuego;
Juan de la Cruz, espíritu de llama;
por aquí hay mucho frío, padres; nuestros
corazoncitos de Jesús se apagan!
 
      XXI
  Ayer soñé que veía
a Dios y que a Dios hablaba;
y soñé que Dios me oía...
Después soñé que soñaba.
 
         XXII
  Cosas de hombres y mujeres:
los amoríos de ayer
casi los tengo olvidados,
si fueron alguna vez.
 
           XXIII
  No extrañéis, dulces amigos,
que esté mi frente arrugada.
Yo vivo en paz con los hombres
y en guerra con mis entrañas.
 
          XXIV
  De diez cabezas, nueve
embisten y una piensa.
Nunca extrañéis que un bruto
se descuerne luchando por la idea.
 
          XXV
  Las abejas, de las flores
sacan miel, y melodía
del amor, los ruiseñores;
Dante y yo—perdón, señores—
Trocamos—perdón, Lucía—
el amor en Teología.

       XXVI
  Poned sobre los campos
un carbonero, un sabio y un poeta.
Veréis cómo el poeta admira y calla,
el sabio mira y piensa...
Seguramente, el carbonero busca
las moras o las setas.
Llevadlos al teatro
y sólo el carbonero no bosteza.
Quien prefiere lo vivo a lo pintado
es el hombre que piensa, canta o sueña.
El carbonero tiene
llena de fantasías la cabeza.
 
      XXVII
  ¿Dónde está la utilidad
de nuestras utilidades?
Volvamos a la verdad:
vanidad de vanidades.
 
    XXVIII
  Todo hombre tiene dos
batallas que pelear.
En sueños lucha con Dios;
y despierto, con el mar.
 
  XXIX
  Caminante, son tus huellas
el camino, y nada más;
caminante, no hay camino:
se hace camino al andar.
Al andar se hace camino,
y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca
se ha de volver a pisar.
Caminante, no hay camino,
sino estelas en la mar.
 
  XXX
  «El que espera desespera»,
dice la voz popular.
¡Qué verdad tan verdadera!
  La verdad es lo que es,
y sigue siendo verdad
aunque se piense al revés.
 
     XXI
  Corazón, ayer sonoro,
¿ya no suena
tu monedilla de oro?
Tu alcancía,
antes que el tiempo la rompa,
¿se irá quedando vacía?
Confiemos
en que no será verdad
nada de lo que sabemos.
 
 XXXII
  ¡Oh fe del meditabundo!
¡Oh fe después del pensar!
Sólo si viene un corazón al mundo
rebosa el vaso humano y se hincha el mar.

   XXXIII
  Soñé a Dios como una fragua
de fuego que ablanda el hierro,
como un forjador de espadas,
como un bruñidor de aceros
que iba firmando en las hojas
de luz: Libertad.—Imperio.
 
     XXXIV
  Yo amo a Jesús que nos dijo:
Cielo y Tierra pasarán.
Cuando Cielo y Tierra pasen,
mi palabra quedará.
¿Cuál fue, Jesús, tu palabra?
¿Amor? ¿Perdón? ¿Caridad?
Todas tus palabras fueron
una palabra: Velad.
Como no sabéis la hora
en que os han de despertar,
os despertarán dormidos
si no veláis; despertad.
 
 XXXV
  Hay dos modos de conciencia:
una es luz, y otra paciencia.
Una estriba en alumbrar
un poquito el hondo mar;
otra, en hacer penitencia
con caña o red, y esperar
el pez, como pescador.
Dime tú: ¿Cuáles mejor?
¿Conciencia de visionario
que mira en el hondo acuario
peces vivos,
fugitivos,
que no se pueden pescar,
o esta maldita faena
de ir arrojando a la arena,
muertos, los peces del mar?
 
    XXXVI
  Fe empirista. Ni somos ni seremos.
Todo nuestro vivir es emprestado.
Nada trajimos; nada llevaremos.
 
  XXXVII
  ¿Dices que nada se crea?
No te importe; con el barro
de la tierra, haz una copa
para que beba tu hermano.
 
     XXXVIII
  ¿Dices que nada se crea?
Alfarero, a tus cacharros.
Haz tu copa, y no te importe
si no puedes hacer barro.

  XXXIX
  Dicen que el ave divina,
trocada en pobre gallina
por obra de las tijeras
de aquel sabio profesor
—fue Kant un esquilador
de las aves altaneras;
toda su filosofía,
un sport de cetrería—,
dicen que quiere saltar
las tapias del corralón
y volar
otra vez, hacia Platón.
¡Hurra! ¡Sea!
¡Feliz será quien lo vea!
 
XL
  Sí, cada uno y todos sobre la tierra iguales:
el ómnibus que arrastran dos pencos matalones,
por el camino, a tumbos, hacia las estaciones;
el ómnibus completo de viajeros banales,
y en medio un hombre mudo, hipocondríaco, austero,
a quien se cuentan cosas y a quien se ofrece vino...
Y allá, cuando se llegue, ¿descenderá un viajero
no más? ¿O habránse todos quedado en el camino?

 XLI
  Bueno es saber que los vasos
nos sirven para beber;
lo malo es que no sabemos
para qué sirve la sed.
 
     XLII
  ¿Dices que nada se pierde?
Si esta copa de cristal
se me rompe, nunca en ella
beberé, nunca jamás.
 
        XLIII
  Dices que nada se pierde,
y acaso dices verdad;
pero todo lo perdemos,
y todo nos perderá.
 
      XLIV
  Todo pasa y todo queda;
pero lo nuestro es pasar,
pasar haciendo caminos,
caminos sobre la mar.

     XLV
  Morir... ¿Caer como gota
de mar en el mar inmenso?
¿O ser lo que nunca he sido:
uno, sin sombra y sin sueño,
un solitario que avanza
sin camino y sin espejo?
 
     XLVI
  Anoche soñé que oía
a Dios gritándome: ¡Alerta!
Luego era Dios quien dormía,
y yo gritaba: ¡Despierta!
 
 XLVII
  Cuatro cosas tiene el hombre
que no sirven en la mar:
ancla, gobernalle y remos,
y miedo de naufragar.
 
  XLVIII
  Mirando mi calavera
un nuevo Hamlet dirá:
He aquí un lindo fósil de una
careta de carnaval.
 
 XLIX
  Ya noto, al paso que me torno viejo,
que en el inmenso espejo
donde orgulloso me miraba un día,
era el azogue lo que yo ponía.
Al espejo del fondo de mi casa
una mano fatal
va rayando el azogue, y todo pasa
por él como la luz por el cristal.
 
  L
 —Nuestro español bosteza.
¿Es hambre? ¿Sueño? ¿Hastío?
Doctor, ¿tendrá el estómago vacío?
—El vacío es más bien en la cabeza.

LI
 Luz del alma, luz divina,
faro, antorcha, estrella, sol...
Un hombre a tientas camina;
lleva a la espalda un farol.
 
 LII
  Discutiendo están dos mozos
si a la fiesta del lugar
irán por la carretera
o a campo traviesa irán.
Discutiendo y disputando
empiezan a pelear.
Ya con las trancas de pino
furiosos golpes se dan;
ya se tiran de las barbas,
que se las quieren pelar.
Ha pasado un carretero,
que va cantando un cantar:
«Romero, para ir a Roma,
lo que importa es caminar;
a Roma por todas partes,
por todas partes se va.»
 LIII
  Ya hay un español que quiere
vivir y a vivir empieza,
entre una España que muere
y otra España que bosteza.
Españolito que vienes
al mundo, te guarde Dios.
Una de las dos Españas
ha de helarte el corazón.

 

Poema del lago Eden Mills de Lorca

Poema del lago Eden Mills de Lorca

Lorca en el lago Eden Mills

A Eduardo Ugarte

 

Poema doble del lago Eden


                                                      Nuestro ganado pace, el viento espira
                                                                       Garcilaso


Era mi voz antigua
ignorante de los densos jugos amargos.
La adivino lamiendo mis pies
bajo los frágiles helechos mojados.


¡Ay voz antigua de mi amor,
ay voz de mi verdad,
ay voz de mi abierto costado,
cuando todas las rosas manaban de mi lengua
y el césped no conocía la impasible dentadura del caballo!


Estás aquí bebiendo mi sangre,
bebiendo mi humor de niño pesado,
mientras mis ojos se quiebran en el viento
con el aluminio y las voces de los borrachos.


Déjame pasar la puerta
donde Eva come hormigas
y Adán fecunda peces deslumbrados.
Déjame pasar, hombrecillo de los cuernos,
al bosque de los desperezos
y los alegrísimos saltos.


Yo sé el uso más secreto
que tiene un viejo alfiler oxidado
y sé del horror de unos ojos despiertos
sobre la superficie concreta del plato.


Pero no quiero mundo ni sueño, voz divina,
quiero mi libertad, mi amor humano
en el rincón más oscuro de la brisa que nadie quiera.
¡Mi amor humano!


Esos perros marinos se persiguen
y el viento acecha troncos descuidados.
¡Oh voz antigua, quema con tu lengua
esta voz de hojalata y de talco!


Quiero llorar porque me da la gana
como lloran los niños del último banco,
porque yo no soy un hombre, ni un poeta, ni una hoja,
pero sí un pulso herido que sonda las cosas del otro lado.


Quiero llorar diciendo mi nombre,
rosa, niño y abeto a la orilla de este lago,
para decir mi verdad de hombre de sangre
matando en mí la burla y la sugestión del vocablo.


No, no, yo no pregunto, yo deseo,

voz mía libertada que me lames las manos.
En el laberinto de biombos es mi desnudo el que recibe
la luna de castigo y el reloj encenizado.


Así hablaba yo.
Así hablaba yo cuando Saturno detuvo los trenes
y la bruma y el Sueño y la Muerte me estaban buscando.
Me estaban buscando
allí donde mugen las vacas que tienen patitas de paje
y allí donde flota mi cuerpo entre los equilibrios contrarios.

 

Cielo vivo

Yo no podré quejarme
si no encontré lo que buscaba.
Cerca de las piedras sin jugo y los insectos vacíos
no veré el duelo del sol con las criaturas en carne viva.
              
Pero me iré al primer paisaje
de choques, líquidos y rumores
que trasmina a niño recién nacido               
y donde toda superficie es evitada,
para entender que lo que busco tendrá su blanco de alegría
cuando yo vuele mezclado con el amor y las arenas.
              
Allí no llega la escarcha de los ojos apagados
ni el mugido del árbol asesinado por la oruga.
Allí todas las formas guardan entrelazadas               
una sola expresión frenética de avance.

No puedes avanzar por los enjambres de corolas               
porque el aire disuelve tus dientes de azúcar,
ni puedes acariciar la fugaz hoja del helecho               
sin sentir el asombro definitivo del marfil.

Allí bajo las raíces y en la médula del aire,               
se comprende la verdad de las cosas equivocadas.
El nadador de níquel que acecha la onda más fina               
y el rebaño de vacas nocturnas con rojas patitas de mujer.

Yo no podré quejarme               
si no encontré lo que buscaba;
pero me iré al primer paisaje de humedades y latidos               
para entender que lo que busco tendrá su blanco de alegría
cuando yo vuele mezclado con el amor y las arenas.
              
Vuelo fresco de siempre sobre lechos vacíos,
sobre grupos de brisas y barcos encallados.
Tropiezo vacilante por la dura eternidad fija               
y amor al fin sin alba. Amor. ¡Amor visible!


Federico García Lorca

Eden Mills, Vermont  (invitado de Phillip Cummings), 24 de agosto de 1929