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Febrero Loco

Conócelas/ You must Know it

La rosa de los vientos

La rosa de los vientos

El viento norte recibe la denominación de tramuntana, ya que viene de más allá de las montañas que cierran el borde septentrional del Mediterráneo. Gregal es el viento del noreste, originario del ámbito griego, es decir, del Mar Egeo, mientras el Levante o llevant procede del este, donde en su movimiento aparente, y en realidad por la rotación terrestre, nace o se levanta cada día el sol. Rumbo sureste es el del siroco o jaloque (xaloc en las costas valencianas, catalanas y baleares); la etimología originaria es Syriacus, que hace referencia a Siria desde Creta. Para el viento del sur se emplean, indistintamente, los nobres de africano, ostro o mediodía. Por idéntico motivo al indicado para el Llevant, levante, el viento del oeste es el poniente, por donde, en su movimiento aparente, se acuesta, encuentra su ocaso o se pone el sol.

Del
suroeste llega el llebeig o garbí, voces ambas de origen árabe. Vuelve a resultar imprescindible el recuerdo de Creta para explicar las designaciones de mistral, minstral, maestral o maestro aplicadas al viento del noroeste, ya que al noroeste de la isla queda Roma, capital del imperio y “maestra de gentes” (magistra gentium). El mistral es terrible, ya que en ocasiones, por el triple efecto catabático, de gradiente horizontal de presión, y tobera sopla con las fuerzas más elevadas de la escala Beaufort, motivando mar arbolada, montañosa o, incluso, de gravísimo peligro. Este viento del noroeste, canalizado por el valle del Ebro, recibe el nombre regional de cierzo
.

Y… más:

http://www.elitista.info/blogs/agua/labels/Vientos.html

Leyendas

Cuentan que tuvo el dios Eolo amores con una hija mortal de Poseidón, de la cual nacieron sus principales hijos: Tramontana, Migjorn, Llevant y Ponent. Al mismo tiempo, el dios del mar cortejaba a una hija de Zeus, a la que engañó disfrazado de delfín, y la ocultó en un pequeño archipiélago, poblada únicamente por serpientes, lejos de la vigilancia de su padre. De los amores de Poseidón y la hija de Zeus, nació una hermosa muchacha, que se crió junto a su madre y sus sobrinos los vientos, en su lugar de nacimiento: las islas Columbretes.

Tenían los vientos prohibido pisar tierra firme, pues al ser nietos de Poseidón pertenecían al mar, y Zeus no consentía intromisiones en su territorio. Aunque el mar tenía su encanto, estaba por aquel entonces muy poco poblado, y la única compañía inteligente que encontraban era la de su tía, que por algo era nieta de Zeus e hija de Poseidón.

Los vientos la adoraban y se desvivían por hacer cumplir todos sus caprichos, pero a ella le ocurría lo mismo que a sus sobrinos: la soledad le mataba, ansiaba la compañía humana.

Un día su padre la vio triste, llorando en uno de los montículos desde los que se podía intuir la tierra firme, y le preguntó el motivo de su desdicha. Cuando ella le explicó la causa, su corazón se encogió: comprendía perfectamente a su hija, pero no quería perderla.

Pasó un mes largo Poseidón meditando qué hacer, mientras veía que su hija se consumía de tristeza; pero al final le dio permiso para marcharse de las islas.

¡Puedes ir a tierra firme!, le dijo, y espero que tu abuelo sea condescendiente y te acoja con cariño, algo no demasiado frecuente en él.

Ella estalló de júbilo, y con lágrimas en sus ojos abrazó a su padre, no sin antes prometer que vivirá junto al mar y saldría a saludarle siempre que pudiera. Poseidón la miró con tristeza y se sumergió en la sima más profunda para que no viera como lloraba.

Los vientos se encargaron, muy serviciales, de impulsar la embarcación que poseía hacia tierra firme. Primero empezó Llevant, que con su soplo húmedo acercó rápidamente a la chica a la costa; pero Ponent, celoso, quiso ayudar, y se puso a soplar en contra de su hermano, con su típico aire seco, de forma que la barca se quedó clavada en el sitio. Quiso deshacer el entuerto Migjorn con su aliento cálido, y consiguió que la barca de nuevo se moviera, pero por poco tiempo, pues Tramontana quiso aportar su soplo helado para no quedarse al margen.

Los cuatro vientos soplaban a la vez, cada vez con más intensidad, pues el ansia de ayudar a la muchacha se había convertido en una competición para ver quien conseguía llevarla a buen puerto. La chica, desesperada, gritó auxilio, pero nadie le pudo escuchar en medio del vendaval.

La furia de los vientos llegó hasta los fondos marinos donde todavía se hallaba Poseidón desconsolado, despertando de la apatía en la que se encontraba inmerso. Salió a la superficie y observó a su hija, que se debatía entre la vida y la muerte, atada al palo mayor de su barca, zozobrando.

Tal era la ofuscación de los vientos que ni al mismo dios de los mares obedecían; así que éste tuvo que recurrir al mismísimo Zeus para que intermediara.

El dios de los dioses ordenó parar a los rebeldes, y celebró un juicio para condenarlos a una pena justa; pero conmovido por la buena intención de sus actos, y apenado por la soledad que sentían fue magnánimo: a partir de entonces permitió que los vientos pasearan también por la tierra, con la única condición de que no pudieran soplar más de uno a la vez.

Los vientos disfrutaron de más y mejor compañía a partir de entonces, conocieron el amor y engendraron más hijos, a los que llamaron Garbí, Gregal, Xaloc y Mistral; pero todos ellos acarrearon la condena de no soplar al mismo tiempo, para permitir el intercambio entre la tierra y el mar.

Hestia Ἑστία

Hestia Ἑστία

Hestia, στία es la diosa del hogar, fue la primera hija de Cronos, dios de las cosechas, y de Rhea, madre de los dioses. Ante los intentos de seducirla de Poseidón y de Apolo, Hestia juró ante Zeus permanecer siempre virgen y Zeus le concedió el ser adorada en los fuegos de todas las casas y en todos los hogares de los templos. Hestia es pues la que guarda el fuego que nos da luz y calor. Hestia es el centro de la casa de los dioses y de las casas de los hombres. Hestia inventó el arte de construir casas y era la protectora de los sentimientos más íntimos y atávicos, símbolo de la vitalidad y la fuerza del ser humano y de la sociedades antiguas. Protectora de todos los hogares y del universo. Su fuego, en los templos, nunca se apagaba y se transportaba con antorchas a otros lugares. Si el fuego se apagaba debía volverse a encender por medio de un rito sagrado y frotando cristales calentados al sol. También, su fuego arde en las entrañas de la tierra, por eso se la compara con el ombligo del mundo “omfalos”.



Dao de ching - Lao tze

Dao de ching - Lao tze

 

道 生 一 , 一 生 二 , 二 生 三 , 三 生 万 物 。 万 物 负 阴 而 抱 阳 , 冲 气 以 为 和 。 人 之 所 恶 , 孤 、 寡 、 不   , 而 王 公 以 为 称 。 故 物 , 或 损 之 而 益 , 或 益 之 而 损 。 人 之 所 教 , 我 亦 教 之 : 强 梁 者 不 得 其 死 , 吾 将 以 为 教 父 。

 

 

Capítulo XLII

 

El Tao engendra al Uno.

El Uno engendra al Dos.

El Dos engendra al Tres.

El Tres engendra todas las cosas.

Todas las cosas se apoyan en el yin y las circunda el yang.

Cuyas energías vitales, el pensamiento Divino las armoniza.

Lo que los hombres aborrecen, lo toma el sabio llamándose a sí mismo: huérfano, pobre e inepto.

Porque las cosas, crecen cuando menguan y viceversa.

Yo enseño lo que otros han enseñado:

Quien utiliza la violencia no tendrá buen fin.

Por tanto, esto lo considero un precepto de mi doctrina

 

¡¡¡Eia – Hurra!!! Aimé Cesairé (1913-2008)

¡¡¡Eia – Hurra!!! Aimé Cesairé (1913-2008)

Aimé Fernand David Césaire, nació un 26 de junio de 1913 y nos dejó ayer 17 de abril del 2008. Aimé Césaire: poeta, ensayista, estadista, dramaturgo y trabajador social de Martinica.

Cuaderno del Retorno a una Tierra Nativa (Fragmentos)

Oh amistosa luz

Oh fresco manantial de luz

Esos que no han inventado nada, ni la pólvora, ni la brújula

Esos quienes no pueden utilizar ni los motores, ni la electricidad

Esos quienes no han explorado ni los mares, ni los cielos

Sin los cuales la tierra no sería la tierra[…]

Mi negritud no es una piedra, su sordera arrojada contra el clamor del día

Mi negritud no es un líquido que fenece sobre el ojo muerto de la tierra

Mi negritud no es torre ni catedral

Ella establece raíces en la roja carne de la tierra

Ella establece raíces en la ardiente carne de los cielos

Ella rompe a través de la opaca postración con su proba paciencia

¡Eia por la real Cailcedra!

Eia por esos que nunca han inventado nada

Por esos que nunca han explorado nada

Por esos que nunca han conquistado nada

Pero permanecen cautivados por la esencia de todas las cosas

Ignorantes de las superficies, pero cautivados por la moción de todas las cosas

Indiferentes a la conquista, pero jugando el juego del mundo

Poros de toda la respiración del mundo

Lugar fraternal de toda la respiración del mundo

In consumible canal para todas las aguas del mundo

Destello de fuego sagrado del mundo

Carne de la carne del mundo pulsando contra la moción del mundo […]

Escuchen al mundo blanco

Horriblemente fatigado por sus inmensos esfuerzos

Sus rígidas articulaciones estallan bajo las duras estrellas

Escucha la rigidez de su acero azul atravesar la carne mística

Sus engañosas victorias andan espiando sus derrotas

Escucha las grandiosas coartadas de sus compasivos tropiezos

¡Compasión para nuestros omniscientes e ingenuos conquistadores ¡

Eia por duelo y sus ubres de reencarnadas lágrimas

Por esos que nunca han explorado nada

Por esos que nunca han conquistado nada[…]

Concédeme la salvaje fe del hechicero

Concede a mis manos el poder de amoldar

Concede a mi alma el temperamento del sable

No vacilaré. Haz de mi cabeza un testaferro

Y de mí, mi corazón, no me conviertas ni en padre, ni en hermano,

Ni en hijo, sino en padre, hermano, e hijo

No esposo, sino en el amante de esta única gente[…]

Haz de mí comisario de su sangre

Haz de mí depositario de su resentimiento

Haz de mí un hombre del final

Haz de mí un hombre del principio

Haz de mí un hombre de meditación

Pero también haz de mí un hombre de germinación

Haz de mí el ejecutor de estas sublimes palabras

El tiempo ha llegado para tomar acción como un hombre valiente –

Pero en hacerlo, mi corazón, presérvame de todo odio

No me conviertas en ese hombre repulsivo por quien sólo siento odio

Porque atrincherado como estoy en esta raza única

Tú sabes de mi amor tiránico

Tú sabes que no es del odio a otras razas

Que yo demando un azadón para esta raza única

Que lo que quiero

Es por hambre universal

Por sed universal

Los de Raza Pura

He aquí a través de mi oído tramado de rechinamientos
de dientes
y de cohetes sincopar de rudas fealdades
los cien caballos de raza pura relinchantes del Sol
en medio del marasmo.
¡Ah! Siento el infierno de las delicias
y por las brumas olorosas a huecos podridos imitando
desgreñadas
cabelleras –esperas respiraciones de ancianos
imberbes- la tibieza mil veces feroz
de la locura aullante y de la muerte.
Mas cómo, cómo no bendecir,
tal como no lo han soñado mis lógicas,
dura, agrietando a contrapelo su nauseabundo
hacinamiento
y su saburra y más patética
que la flor fructificante,
cómo no bendecir la polilla lúcida de las sinrazones.

Y oigo el agua que brota,
la nueva, la intocada, la eterna,
hacia el aire renovado.

¿Dije el aire?

Un menstruo de cadmio con gigantescas vejigas
expalmadas de albayalde de blancas mechas
de tormenta.

Paisaje esencial.

Tallados en la propia luz fulgurantes nopales
auroras crecientes inauditos blanqueos
enraizadas estalagmitas portadoras de luz

Oh
ardientes latescencias prados hialinos
nevados haces

hacia los ríos del neroli dócil de los setos
maduran incorruptibles de lejana mica
su dilatada incandescencia.
El párpado de los rompientes vuelve a cerrarse –Preludio-
tintinean las yucas audiblemente

¿Quién
rapa
y arrapa
el rebumbio, más allá del corazón embarullado de este
tercer día?

¿Quién se pierde y se desgarra y se ahoga
en las enrojecidas olas de Siloé?
Ráfaga.
Las luces flaquean. Los ruidos rizoforan
y la rizófora
humea
silencio.


Bosteza el cielo de ausencia negra.

y he aquí que van
vagabundaje anónimo
hacia las seguras necrópolis del poniente
soles lluvias galaxias
fundidos en fraterno magma
y la tierra olvidada ya la soberbia de las tormentas
que en su vaivén orla desgarrones
perdida paciente en pie
endureciendo salvajemente la invisible marga de las conchas
fósiles
se extingue
y la mar pone a la tierra un collar de silencio
la mar que fuma la paz sacrificial
en que se entreveran nuestros estertores inmóvil con
extrañas perlas y mudas maduraciones
abisales

la tierra bota a la mar una comba de silencio
en el silencio

y he aquí la tierra sola
sin temblor ni contracción brusca de los músculos
sin azote de raíz
ni perforación de insecto

vacía

vacía como el día antes amanecida…
-¡Gracia!,¡gracia!
¿Quién clama gracia?
Puños abortados aglomeraciones taciturnas ayunos
hurra por la partida lírica
ardientes metamorfosis
licencias fulminantes
fuego, oh fuego
relámpago de nieves absolutas
caballería de química estepa
sacada de la mar con la marea de ibis
el semáforo aniquilado
suena en las amígdalas del cocotero
y veinte mil ballenas soplando
a través del líquido abanico
un núbil manatí mastica la brasa de los orientes.

Entre otras matanzas

Con todas sus fuerzas el sol y la luna se estrellan
los luceros caen como testigos demasiado maduros
y como una lechigada de ratones grises

no temas nada prevé tus crecidas aguas
que si bien se llevan la ribera de los espejos
han salpicado lodo en mis ojos
y veo veo terriblemente yo veo
que de todas las montañas de todas las islas
sólo restan los pocos dientes cariados
de la impenitente saliva de la mar

Yo reencontraré el secreto

Yo reencontraré el secreto del gran diálogo,
el secreto de las grandes combustiones.
Diré tormenta, río, diré tornado.
Diré hoja. Diré árbol.
Me mojarán todas las lluvias,
brillaré humedecido por todos los rocíos.
Igual que la sangre arrebatada en la corriente lenta del ojo de las palabras,
como caballos furiosos, como niños muy pequeños,
como coágulos, cubrefuegos, como ruinas de templo, como joyas,
correré lejos, lo suficientemente lejos como para desalentar a los mineros.

El que no me entienda, tampoco entenderá el rugido del tigre.
Soy el que canta con la voz
aherrojada en el jadeo de los elementos.
Es dulce ser nada más que un pedazo de madera,
un corcho,
una gotita de
agua en las aguas torrenciales del comienzo y del fin.

Es dulce abandonarse en el corazón destrozado de las cosas.
La poesía nace con el exceso, la desmesura, con la búsqueda acuciada por lo Vedado.


Poema para el Alba

Arrebatos de carne viva
en los estíos explayados de la corteza cerebral
han flagelado los contornos de la tierra
los ranforinquios en el sarcasmo de sus colas
captan el viento
el viento que ya no tiene espada
el viento que ya no es sino una caña de pescar los frutos de
todas las estaciones del cielo
manos abiertas
manos verdes
para las bellas fiestas de las funciones anhídridas
nevarán adorables crepúsculos sobre las manos tronchadas de las
memorias respirantes
y de ahí
sobre las grietas de nuestros labios de Orinoco desesperado
la feliz ternura de las islas mecidas por el pecho adolescente
de las fuentes del mar
y en el aire y en el pan siempre renaciente de los esfuerzos
musculares
el alba irresistible abierta bajo la hoja
cual claror el impulso espinoso de las belladonas.

Sol serpiente

Sol serpiente ojo fascinado a mi ojo
y la mar piojenta de islas chascando los dedos de rosas
lanzallamas y mi cuerpo intacto de fulminado
el agua exalta los cascos de buques de luz perdidos
en la garganta sin gloria
de los torbellinos de témpanos que aureolan el corazón
humeante de los cuervos
nuestros corazones
es la voz de los rayos amansados girando en sus goznes
de hendijas
transmisión de anolis al paisaje de vidrios quebrados
son las flores vampiros en relevo de orquídeas
elixir del fuego central
fuego justo mando de noche henchido de abejas
mi deseo un azar de tigres sorprendidos en los azufres
pero el despertar estañoso se dora con los infantiles
yacimientos
y mi cuerpo de guijarro comiendo pescado comiendo
palomas y sueños.
el azúcar de la palabra Brasil en el fondo de la ciénaga.

Eslabón de la cadena

Con trozos de cordel
con recortes de madera
con todos los despojos de todo
con golpes bajos
con hojas secas recogidas con pala
con restos de sábanas
con lazos desgarrados
con eslabones de cadena forzados
con huesos de morena
con látigos arrancados
con caracolas marinas
con banderas y tumbas descabaladas
por rombos
y trombas
construirte

Blues de la lluvia

Aguacero
Bello músico
Al pie de un arbol desvestido
Entre las armonias perdidas
Cerca de nuestras desencuadernadas memorias
Entre nuestras manos de derrota
Y pueblos de extraña fuerza
Dejamos colgar nuestros ojos
Y naciente
Desenrollando el cordon de un dolor
Sollozamos.

AIMÉ CESAIRE

MARTINICA

 

William Blake (1757—1827)

William Blake (1757—1827)

Para ver el mundo en un grano de arena,

y el Cielo en una flor silvestre,

abarca el infinito en la palma de tu mano

y la eternidad en una hora.

 

Aquel que se liga a una alegría

hace esfumar el fluir de la vida;

aquél quien besa la joya cuando esta cruza su camino

vive en el amanecer de la eternidad.

 

Tú, rubio ángel de la noche

ahora, cuando el sol descansa sobre las montañas, la luz

abrillanta la antorcha del amor; tu radiante corona

¡ ponla y sonríe sobre nuestro lecho nocturno !

 

Sonríe a nuestros amores,

y mientras echas las azules cortinas del cielo,

esparce tu helada de plata sobre cada flor que cierra sus dulces ojos

con oportuno sueño.

 

Deja que tu viento del este duerma sobre el lago;

habla el silencio con tus parpadeantes ojos,

y lava la oscuridad con plata. Pronto, muy pronto,

te retiras, entonces el lobo se enfurece,

y el león se queda a través del bosque pardo,

los pelajes de nuestros rebaños están cubiertos con tu sagrada helada,

protégelos con tu influencia.

 

El árbol que mueve algunos a lágrimas de felicidad,

en la mirada de otros no es más que un objeto verde

que se interpone en el camino.

 

Algunas personas ven la naturaleza como algo ridículo y deforme,

pero para ellos no dirijo mi discurso;

y aún algunos pocos no ven en la naturaleza nada en especial.

 

Pero para los ojos de la persona de imaginación,

la Naturaleza es imaginación misma.

 

Así como un hombre es, ve.

 

Así como el ojo es formado, así es como sus potencias quedan establecidas.

 

"No poseo nombre:

pero nací hace dos días."

 

¿Cómo te llamaré?

 

"Soy feliz.

Me llamo alegría."

 

¡Que el dulce júbilo sea contigo!

 

¡Bonita alegría!

 

Dulce alegría, de apenas dos días,

te llamo dulce alegría:

así tú sonríes,

mientras yo canto.

 

¡Que el dulce júbilo sea contigo!

 

 

Proverbios del Infierno (1792)

En tiempo de siembra, aprende; en tiempo de cosecha, enseña; en invierno, goza.

Conduce tu carro y tu arado sobre los huesos de los muertos.

El camino del exceso lleva al palacio del saber.

La Prudencia es una vieja solterona, rica y fea, que la Incapacidad corteja.

Aquel que desea pero no actúa, engendra peste.

El gusano perdona al arado que lo corta.

Sumerge en el río a aquel que ama el agua.

El necio no ve el mismo árbol que ve el sabio.

Aquel cuyo rostro no irradie luz, jamás será una estrella.

La Eternidad está enamorada de los frutos del tiempo.

La abeja laboriosa no tiene tiempo para el pesar.

Las horas de la locura las mide el reloj, pero ningún reloj puede medir las horas de la sabiduría.

Todo alimento sano se logra sin red ni cepo.

Usa número, peso y medida en año de escasez.

Ninguna ave se remonta demasiado, si lo hace con sus propias alas.

Un cuerpo muerto no venga injurias.

Tu acto más sublime es poner a otro delante de tí.

Si el necio persistiera en su necedad, se tornaría sabio.

Locura, capa de la villanía.

Vergüenza, capa del orgullo.

Las prisiones son edificadas con piedras de la Ley, los burdeles con ladrillos de la religión.

El orgullo del pavo real es la gloria de Dios.

La lujurias del chivo es la generosidad de Dios.

La ira del león es la sabiduría de Dios.

La desnudez de la mujer es obra de Dios.

El exceso de pena ríe. El exceso de gozo llora.

El rugido de los leones, el aullido de los lobos, la ira del tempestuoso mar y la espada destructiva

Son porciones de eternidad demasiado grandes para el ojo humano.

El zorro condena la trampa, pero no a sí mismo.

El gozo fecunda. El dolor engendra.

Dejad que el hombre vista la piel del león y la mujer el vellón de la oveja.

El ave un nido, la araña una tela, el hombre la amistad.

El egoísta necio que sonríe y el necio sombrío y ceñudo serán tenidos por sabios y se tornarán la norma.

Lo que hoy está demostrado, una vez fue imaginado.

La rata, el ratón, el zorro, el conejo, cuidan de las raíces; el león, el tigre, el caballo, el elefante, de los frutos.

La cisterna contiene, la fuente rebosa.

Un pensamiento llena la inmensidad.

Si estás siempre pronto a expresar tu opinión, el vil te evitará.

Todo lo que es creíble, es una imagen de la verdad.

Nunca perdió el águila tanto tiempo como cuando se sometió a la enseñanza del cuervo.

El zorro se provee a si mismo; pero Dios provee al león.

Medita en la mañana. Obra al mediodía. Come al atardecer. Duerme en la noche.

Quien ha soportado que abuses de él, te conoce.

Así como el arado sigue las palabras, Dios recompensa las plegarias.

Los tigres de la cólera son más sabios que los caballos del saber.

Espera veneno del agua estancada.

Nunca sabrás lo que es suficiente a menos que sepas lo que es más que suficiente.

¡Escucha el reproche de los necios! ¡Es un título real!

Los ojos de fuego, la nariz de aire, la boca de agua, la barba de tierra.

El débil en denuedo es fuerte en astucia.

Nunca pregunta el manzano al haya cómo crecer, ni el león al caballo cómo lograr su presa.

Quien recibe agradecido, fructifica abundante cosecha.

Si otros no hubieran sido necios, nosotros lo seríamos.

El alma rebosante de dulce deleite jamás será profanada.

Cuando ves un águila, ves una porción de genio: ¡Yérguete!

Así como la oruga elije las hojas más bellas para posar sus huevos, así el sacerdote deja caer su maldición

en los gozos más dulces.

Crear una pequeña flor es trabajo de siglos.

La maldición vigoriza; la bendición relaja.

El mejor vino es el más añejo, la mejor agua es la más nueva.

Las plegarias no aran; las alabanzas no cosechan.

Las alegrías no ríen. Las tristezas no lloran.

La cabeza, lo Sublime; el corazón, el Pathos; los órganos genitales, lo Bello; las manos y los pies, la Proporción.

Como el aire al pájaro o el agua al pez, así es el desprecio para el despreciable.

La corneja quisiera que todo fuera negro; el búho, que todo fuese blanco.

Exuberancia es Belleza.

Si el león fuera aconsejado por el zorro, sería astuto.

El Progreso construye caminos rectos, pero los tortuosos caminos sin progreso son los caminos del genio.

Antes asesina a un niño en su cuna que nutras deseos que no realices.

Donde no está el hombre, la naturaleza es estéril.

La verdad nunca puede ser dicha de modo que sea comprendida sin ser creída.

*

Eolo - Αἴολος - Aeolus

Eolo - Αἴολος - Aeolus

Eolo, era hijo de Arne y su padre fue Hippotes, pero hay quien dice que era hijo de Poseidón, dios de los océanos. Arne confesó a su padre que estaba embarazada de Poseidón, pero su padre no la creyó y la entregó a un extranjero de Metaponto (Italia), que se la llevó a su patria de origen. Arne parió allí dos niños, Beoto y Eolo, que fueron adoptados por el hombre de Metaponto para seguir los designios de un oráculo.

Cuando ambos crecieron hasta la edad adulta tomaron por la fuerza el poder en Metaponto. Pero su madre natural: Arne, y su madre adoptiva: Autolite, discutieron y a raíz de esta disputa los hermanos mataron a Autolite y escaparon de Metaponto. Eolo llegó a ciertas islas del Mar Tirreno, que por su nombre recibieron el nombre de Islas Eólicas y, algunos dicen que fundó la ciudad de Lípara. Allí actuó como rey justo y piadoso, se comportó benévolamente con los nativos y les enseñó a usar los barcos para navegar y, por las señales que observaba en el fuego, los advertía de la naturaleza de los vientos que iban a sobrevenir. Según Diodoro, Διόδωρος Σικελιώτης, historiador griego del siglo I a. d. C, es descrito como señor de los vientos. Él, también, fue el que se encontró Ulises durante sus aventuras. Según estas versiones, Eolo, padre de la raza eolia, se relaciona con el señor y dios de los vientos. Así, aparece en la Odisea de Homero pero, sólo aparece como un afortunado gobernante de la flotante isla Eolia, al que Zeus había convertido en el administrador de los vientos, a los que podía aplacar o poner en movimiento a su antojo. Esta afirmación de Homero y la etimología de su nombre a partir del griego ελλαος: tormentoso, fueron la causa de que en tiempos posteriores Eolo fuera contemplado como dios y rey de los vientos, que guardaba encerrados en una montaña. Por consiguiente, fue a él a quien Juno se dirigió cuando quiso destruir la flota de los Troyanos en la Eneida de Virgilio. Pero ya en la Metamorfosis, de Ovidio era considerado un Dios.

En mesoamérica se adoraba a Ehécatl, el numen del viento, y otra forma para denominar a Quetzalcóatl que se distingue por su pico de color rojo, y su cuerpo de color azul. Él fue el encargado de la destrucción por terribles huracanes, de la segunda época o era según los mesoamericanos. Esta era fue llamada Ehécatl-Tonatiuh, el Sol del Viento. Como en todos los cuatro grandes cataclismos mesoamericanos, sólo una pareja se salvó al esconderse en una caverna donde se ven la fauces del monstruo de la tierra, Tlaltecutli. Los demás hombres fueron convertidos en monos. Aunque el viento no sólo causaba destrucción, también, se le relaciona con la creación de los seres humanos. Según el Popol Vuh, Gucumatz, Serpiente Quetzal, experimenta con diferentes materiales para crear a los hombres. Primero los hace de barro, pero no consigue darles vida, así que los destruye con un gran diluvio. El segundo intento es hacerlos de madera, y aunque logra que se reproduzcan no está contento, por lo tanto los convierte en monos y los destruye en una lluvia de resina ardiente. Finalmente con la ayuda de los animales, logra descubrir el material perfecto, el maíz, con cuya masa logra crear a los hombres. Inicialmente sólo fueron cuatro: Balam Quitzé: Jaguar Quiché; Balam Acab: Jaguar Noche; Mahucutah: Nada e Iquí Balam: Viento Jaguar.

Según un mito mixteco sobre la creación hallado en el Códice Vindobonensis, la pareja primordial -Señor 8 Lagarto y la Señora 4 perro sahumaron, es decir, les dieron humo aromático para purificarlas, a 13 piedras preciosas mientras que 2 dioses del inframundo hicieron lo mismo con un pedernal, del cual nació el Señor 9 Viento. Él llega a las comunidades mixtecas acompañado de dos poderosos nahuales, un águila y una serpiente de fuego. Consigo trae las aguas del cielo que reparte en ríos, la tierra y los mares.

Επίκτητος - Epícteto (55-135)

Επίκτητος - Epícteto (55-135)

 

Epicteto, Επίκτητος (adquirido o comprado), nació en Hierápolis, actual Pamukkale en el sudoeste de Turquía, en el año 55. Fue un filósofo griego de la escuela de los estoicos, esclavo en Roma, de Epafrodisio, que había sido, a su vez, esclavo de Nerón y liberto, es decir hecho libre. A Epícteto, debido a su gran habilidad y capacidad intelectual y, en parte, a su cojera debida al reuma, se le dejó asistir a las lecciones del filósofo Musonio Rufo, que nacido antes del año 30 decía: “el raciocinio lo han recibido de los dioses las mujeres y los hombres. Y también los mismos sentidos y las mismas partes del cuerpo. Han de filosofar sin diferencia, es decir, buscar e investigar cómo vivir mejor. Y han de tener, por tanto, educación común, que no es correcta sin la filosofía. Tampoco el valor le corresponde únicamente al hombre. Ni siquiera la lucha con armas. Una amazona y una mujer sólo se distinguen por el entrenamiento. Las tareas humanas son comunes a hombres y mujeres. Nada es forzosamente exclusivo de ninguno de los sexos. ¿Conviene acaso que los hombres sean buenos y las mujeres no? –se pregunta. Las mismas virtudes han de estar presentes en ambos.”. En el año 89, cuando el déspota emperador Domiciano obligó a todos los filósofos a abandonar Roma, Epicteto emigró a Nicópolis y, allí, instauró una escuela, en la que enseñó hasta su muerte en el año 135.

Los estoicos sostienen que las personas morales son las que viven de acuerdo con los dictados de la razón, y se ven a sí mismos como individuos autosuficientes, capaces de disciplinar sus deseos y de permanecer totalmente indiferentes a las vicisitudes de la vida. En virtud de sus principios morales y de su concepción de la vida buena, los estoicos se consideraban a sí mismos como pertenecientes a la tradición socrática. Ellos sostienen, como sus predecesores los cínicos, que la lección que se debe sacar de la vida y enseñanzas de Sócrates es que la virtud humana y la felicidad dependen no del éxito material, sino de la formación del carácter, el cual debe ser fiel a lo más propio de nuestra naturaleza: la racionalidad. Y es través de la conducta en conformidad con la naturaleza racional que la gente se une entre sí y con el universo. El significado de la exhortación socrática: “conócete a ti mismo”, es claro, pues es sólo a través del conocimiento propio que la gente puede participar en la comunidad moral y cumplir con su función en el gran diseño del universo. La misión del sabio es urgir a las personas a examinarse a sí mismas y a llevar una vida conforme a la razón.

Ha llegado hasta nuestros días, sólo una parte de sus pensamientos recogidos en el Enchyridion o "Manual", y unos Discursos editados por su discípulo Flavio Arriano, fundamentalmente de ética. Sin embargo, se sabe que trató sobre las tres ramas de la filósofía: lógica, física y ética. Se nutre de las enseñanzas de Zenón (336-264 a.C.), fundador de la Stoa Poikile (pórtico decorado con pinturas), la última de las cuatro famosas escuelas de la Atenas antigua. La vida del estoico consistía en vivir y predicar la vida contemplativa, centrada en la noción de la felicidad, eudaimonía, que era producto de la virtud. Imperturbabilidad: ataraxia, Desapasionamiento: apatía y Buenos Sentimientos: eupatía, son las tres reglas que la rigen. El bien y el mal afectan al albedrío, que es la capacidad intima de elección que posee el ser humano, sobre la que nadie puede actuar y de la que, por tanto, somos únicos responsables.

Del Manual de Epícteto, unas pinceladas:

“Acusar a los demás de los infortunios propios es un signo de falta de educación. acusarse a uno mismo, demuestra que la educación ha comenzado.”

"Cuando algo acontece, lo único que está en tu mano es la actitud que tomas al respecto; tanto puedes aceptarlo como tomarlo a mal."

"Lo que en verdad nos espanta y nos desalienta no son los acontecimientos exteriores por sí mismos, sino la manera en que pensamos acerca de ellos."

"Sobre la muerte: es nuestro concepto de la muerte, nuestra idea lo que nos aterroriza. No temas a la muerte, teme al temor a la muerte."

"Las cosas son sencillamente lo que son. Los demás que piensen lo que quieran; no es asunto nuestro. Ni vergüenza ni culpa..."

"La libertad es la única meta que merece la pena en la vida."

"La felicidad depende de tres cosas: la voluntad, las ideas respecto a los acontecimientos en los que estás envuelto y el uso que hagas de esas ideas."

"La auténtica felicidad siempre es independiente de las circunstancias externas. Practica la indiferencia para con las circunstancias externas."

"La felicidad sólo puede hallarse en el interior."

"Sé fiel a tus verdaderas aspiraciones pase lo que pase a tu alrededor."

"Mantente fiel a tus ideales espirituales aunque sea objeto de burla por parte de aquellos que abandonan los ideales por la aceptación social o la comodidad.”

"Querer agradar a los demás es una trampa peligrosa."

"Valora tu mente, aprecia tu razón, mantente fiel a tu propósito."

"Define claramente la persona que quieres ser."

"Cuidado con las compañías: el mundo está lleno de semejantes agradables y con talento. La clave es asociarse sólo con personas que te eleven, cuya presencia saque lo mejor de ti mismo."

"El cuerpo: cuídalo, pero no hagas alarde de él."

"Ejercita la discreción al conversar."

"Prefiere la satisfacción duradera a la gratificación inmediata.”

“No importa lo que digan de ti ,no te molestes; eso no depende de tu persona.”

“Así como en un viaje por mar, cuando tu barco entra a un puerto, y se te envía por agua, puedes, por el camino, recoger mariscos o acumular champiñones, pero no alejas tu pensamiento del barco, volteando seguido la cabeza, temeroso de que el capitán no te llame, y si te llama, sea preciso arrojarlo todo y correr, a fin de que, al hacerte esperar, no tengas que ser arrojado al barco atado de pies y manos como a una bestia. Es lo mismo en el camino de esta vida: sí, en lugar de un marisco o de un champiñón, se te da una mujer o un niño, tu puedes tomarlos, pero, si el capitán te llama, es preciso correr al barco y dejar todo, sin mirar atrás. Y, si eres viejo, no te alejes mucho del navío, no sea que si el capitán llega a llamarte no estés en estado de seguirlo.”

“No pidas que las cosas lleguen como tú las deseas, sino deséalas tal como lleguen, y prosperarás siempre.”

“Cuando ves un gato negro bien de mañana, que tu fantasía no te lleve; sino, tú mismo distingue y di: “Por este augurio, ningún mal presagio me atañe, los infortunios atañen a mi cuerpo, a mis bienes, a mi reputación, a mis hijos, a mi mujer”. Por mí (parte) sólo hay buenos presagios, si lo deseo; pues, cualquier cosa que llegue, depende de mí el obtener (de ella) alguna enseñanza que me aproveche”.

“Al cumplir los catorce, las mujeres son llamadas, por sus maridos, señoras. Ellas entonces, viendo en ello, que no se les considera sino para el placer que ellas procuran, no sueñan otra cosa que cargarse de artificios y adornos, poniendo sus esperanzas en baratijas. Nada es más útil y necesario que aplicarse en hacerse entender que no se les honrará y no se les respetará sino por su sabiduría, pudor y modestia.”

http://ar.geocities.com/cayocesarcaligula/Clasicos_Grecolatinos/manual_de__epicteto.htm

http://classics.mit.edu/Browse/browse-Epictetus.html

http://www.xrysalogia.gr/epiktitos.html

 

Zhu Xi, 朱熹, (1130-1200)

Zhu Xi, 朱熹, (1130-1200)

Zhu Xi, 朱熹, Zhū Xī, vivió entre el 1130 – 1200, fue un erudito neoconfuciano de la época de la dinastía Song. Ejerció de maestro en la Academia Yuelu, considerada la Universidad más antigua del mundo, actualmente establecida desde 1925 en la Universidad de Hunan. Reconstruyó la famosa "Academia de la Cueva del Ciervo Blanco" 白鹿洞书院,白鹿洞書院Báilùdòng Shūyuàn, una de las cuatro más importantes academias de la antigua China situada en Lushan, donde Li Bo (773-831) vivió y estudió y que llegó a ser un centro de educación de gran influencia por varios siglos.

. Zhu Xi también tuvo influencia en Japón, donde sus seguidores fueron llamados la escuela Shushigaku, 朱子学, Zhūzixué, "la escuela del maestro Zhu", y en Corea, donde su filosofía es conocida como Jujahak 주자학. Fue uno de los que codificó el canon confuciano de textos clásicos, que comprende los Cuatro Libros 四书, 四書, Sìshū y los Cinco Clásicos, 五經, 五经, Wǔjīng. Y escribió comentarios sobre los mismos, no muy apreciados en su época pero que más tarde se considerarían ejemplares.

Zhu Xi decía que todas las cosas son creadas por dos elementos universales: el qi, , , o energía vital y el Li, o principio racional. Ambos forma el Taiji o principio generador de todas las cosas que, de acuerdo con sus ideas, causa que el qi se mueva y cambie en el mundo físico, dando como resultado la división del mundo en dos modos de energía: yin y yang, y el posterior surgimiento de los Cinco Elementos: fuego, tierra, metal, agua y madera. Cada objeto físico y cada persona está dotado de li y por ello entra en contacto con el Taiji, principio regulativo supremo que trabaja en cada persona y que sería lo que llamamos alma, mente o espíritu. El qi y el li no son sólo fuerzas espirituales pues son capaces de generar materia. Si la actividad de ambos es rápida son generadores de energía yang y si es lenta de energía yin. El yin y el yang están continuamente interactuando y el resultado de esta interactuación da lugar a los cinco elementos Wuxing 五行.

Para Zhu Xi, la naturaleza original del hombre es la bondad, . Incluso aunque la persona muestre un carácter inmoral, su principio regulativo supremo es bueno. La inmoralidad surge del enturbiamiento del li en su relación con un qi turbio.

Para Zhu Xi el taiji está en continuo movimiento, es una energía estática pero dinámica, debido a su armonía. El taiji es un principio racional, una voluntad inteligente y ordenadora del universo.

Zhu Xi, meditaba de forma similar al dhyna budista, chan , . No se basaba en el cese del pensamiento si no en la introspección equilibradora con el pensamiento enfocado y en concentración.