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Buda Ksitigarbha- De Cang Pú Sà 地藏菩薩

Buda Ksitigarbha- De Cang Pú Sà 地藏菩薩

 

Buda Ksitigarbha- De Cang Pú Sà 地藏菩薩 , es el nombre de un Bodhisttva que salva a los seres sufrientes en el infierno.


El Bodhisattva Ksitigarbha o “Matriz del Mundo” es muy reconocido en la Asia Oriental. Ksitigarbha está conectado con las profundidades más profundas y es especialista en liberar a los hombres del infierno. Trabaja en el área más oscura, su compasión es infinita, pues se enfrenta a los horrores, las locuras y desolaciones más terribles; tratando de recuperar lo irrecuperable: Ksitigarbha es capaz de transformar el infierno en el cielo. Su nombre puede ser traducido como “Tesoro de la Tierra” o “Matriz de la Tierra”. Se le representa como un monje, con un űrnă  en la frente  que es un rizo curvado hacia la derecha del entrecejo del cual emana la luz de la sabiduría que ilumina a todos los seres y se representa con una piedra semipreciosa o un punto dorado (el urna cintamani es una gema capaz de responder a cada deseo) y es una de las treinta y dos marcas de la perfección. Lleva en su mano derecha un báculo con sortijas y una campanilla, parecido al que se usaba antiguamente en China para espantar de los caminos a las alimañas; pero el Bodhisattva Ksitigarbha lo usaba para abrir las puertas del infierno y ayudar a todos los seres en los seis reinos de la existencia. En su mano derecha sostiene una perla brillante: cintâmani, que con su luz es capaz de iluminar a todos ser vivientes alejándole del dolor.

 

“Hasta que los infiernos estén vacíos, no devendré en Buda;

 hasta que todos los seres estén a salvo, no atestiguaré el Bodhi".

 

OM HA HA HA VISMAYE SOHA

 

 

Sutra de los Votos Fundamentales

http://sambodhi.iespana.es/nuevos/Sutra_de_Ksitigarbha.pdf

 

Imágenes y videos sobre el Buda:

http://www.myspace.com/ksitigarbha_bodhisattva

 

Mantras:

http://www.tbsn.org/english2/article.php?id=1162

 

 

Ji Gong Huo Fo 濟公活佛, el Buda viviente (1130-1209)

Ji Gong Huo Fo 濟公活佛, el Buda viviente (1130-1209)

Daoji 道濟, Ji Gong 济公,  Ji Gong Huo Fo 公活佛, el Buda viviente, era un monje budista que vivió durante la dinastía Song 宋朝 del Sur en China 中國 del 1130 al 1209; y, ahora, se celebra el 800 aniversario de su muerte. Nació con el nombre de Li Xiuyuan 李修元, también se le llamaba Hu yi . Era un Arhat, 阿羅漢 o 羅漢 (應供 o 應真 o 真人), अर्हन्त, อรหันต์, найдан, un auto iluminado, sin preocupaciones, guiado por su humanidad y su naturaleza, más allá de la rueda de la vida y la muerte.

Ji Gong 济公 pasó a la historia como el monje loco, rápido en la respuesta, clarividente y sin prejuicios; dotado de un poder divino, el monje loco, bebía y comía sin miramientos y expresaba sus pensamientos sin pudor. Ji Gong 济公, es considerado el Robin Hood chino, que favorecía y ayudaba a los necesitados. Su humor era limpio pero claro y directo, era una figura rebelde y rechazaba las normas. Pero, aún así, fue y, todavía, es venerado por los budistas y los taoistas.

Sus padres, que no debían tener hijos, le trajeron al mundo, fue enviado a vivir a un monasterio; en ese momento, hubo una señal del cielo que anunciaba que un arhat descendía a la tierra. Ji Gong 济公, se educó en el monasterio pero se saltó todas las normas del monasterio, todas las reglas de los monjes y fue expulsado. En su rostro siempre había una sonrisa y su corazón era cálido y amable y, siempre, salía en defensa de los más necesitados. Ji gong 济公 pensaba que lo importante era el comportamiento desde el corazón y no el seguir normas estrictas. Tras su expulsión del monasterio se convirtió en un vagabundo que ayudaba a quién lo necesitara. Mientras estudiaba las enseñanzas budistas adquirió un enorme poder, debido a su compasión natural. Muchos pensaron que era la reencarnación de un bodhisattva o un arhat y se le reconoció como la reencarnación del Arhat del Dragón Descendido, 降龍羅漢.

Cuando murió un día 14 del 5º mes lunar (17 de junio de 1209) en el monasterio de Jing Ci , se le comenzó a venerar como a un dios del cielo y, luego, entró a ser una deidad taoista. Mas tarde, los budistas comenzaron a respetarle y lo añadieron a la lista de los arhats.

Se le representa con un curioso sombrero, una calabaza con licor en una mano y una hoja de palma o abanico mágico, en la otra con la que impartía milagros curativos y, por supuesto, una sonrisa siempre en su rostro.

También era conocido como Maestro Ji, Rinpoche Ji Gong, Rinpoche es un nombre tibetano que significa "precioso" y es un título que se otorga a los lamas reencarnados para ayudar a los demás en su camino a la "iluminación"; y por otros nombres como Li Xiuyuan, Hu Yin (recluido en el lago) el Viejo Fang Yuan ( cuadrado círculo) y, popularmente, monje loco o monje borracho.

 Más de Ji Gong:

http://www.smilingbamboo.com/feng-shui-tips/deity-ji-gong.php

 

Películas de su vida y milagros: www.youtube.com/watch?v=BrPGKcSY5aE

 

五欲六尘

Cinco deseos Seis corruptores

五欲:财、色、名、食、睡

5 Deseos: la riqueza, la concupiscencia, la fama, la gula y la pereza.

六尘:色、声、香、味、触、法

6 Corruptores: la imagen, el sonido, el olor, el gusto, el tacto y las normas.

 

http://zhihai.heshang.net/Article/fxyj/fxjy/200504/11964.html

 

Más:

El Sutra de Bodhisattva Ksitigarbha’s

http://www.sinc.sunysb.edu/clubs/buddhism/ksitigarbha/content.html

http://sambodhi.iespana.es/nuevos/Sutra_de_Ksitigarbha.pdf

http://www.acharia.org/sutras/tabla_de_contenido.htm

http://www.acharia.org/downloads/Sutra_de_Ksitigarbha_corregido.pdf

 

 

 

Charles Robert Darwin (1809-1882)

Charles Robert Darwin (1809-1882)

 

Charles Robert Darwin, nació un 12 de febrero de 1809, hace ahora 200 años. Darwin era hijo de un médico y hombre de negocios. Comenzó en el campo de la medicina ayudando a su padre y, luego, comenzó sus estudiós de Medicina, pero las clases le aburrían. Se dedicó a la taxidermia con John Edmonstone, un esclavo negro liberto que había acompañado a Charles Waterton, naturalista y explorador, por las selvas de Sudamérica; pasó horas y horas sentado a su lado conversando; un hombre “agradable y muy inteligente”, decían. Ahí comenzó el gusanillo darwiniano a desperezarse en su curiosidad y su viaje.

En nuestra memoria queda como aquel que dijo, para que otros se tiraran de los pelos, que el hombre descendía del mono. Pero Darwin era un naturalista y sobre todo un curioso observador, no imparcial, pero curioso y observador y su campo de observación era muy amplio. Dentro del campo científico es conocido por su teoría sobre la evolución.

Darwin se fijaba en cosas tan variopinta y detenidas como la variación del color del mar y hallaba su causa:

 

Aprovecho  estas  observaciones  para  agregar   algunas otras  acerca del color de los mares, producido  por  causas orgánicas. En la costa de Chile, a pocas leguas al norte  de la  Concepción, el Beagle atravesó un día grandes  zonas  de agua fangosa muy parecida a la de un río aumentado de caudal por  las  lluvias; otra vez, a 50 millas de tierra  y  a  un grado  al sur de Valparaíso, tuvimos ocasión de ver el mismo colorido en un espacio aún más extenso. Este agua, puesta en un vaso, presentaba un matiz rojizo pálido; examinándola con el  microscopio, veíase llena de animalillos,  que  iban  en todas direcciones y a menudo hacían explosión. Presentan una forma  oval;  están estrangulados en su parte media  por  un anillo  de pestañas vibrátiles curvas. Sin embargo,  es  muy difícil  examinarlos bien, pues en cuanto cesan de  moverse,hasta  en  el  momento  de cruzar por el  campo  visual  del microscopio,  hacen  explosión. Algunas  veces  estallan  al mismo  tiempo ambas extremidades y otras una sola de  ellas; de  su  cuerpo  sale  cierta cantidad de  materia  granulosa grosera  y pardusca. Un momento antes de estallar el  animal se  hincha  hasta hacerse doble de grueso que en  el  estado normal,  y la explosión ocurre unos quince segundos  después de  haber  cesado  el movimiento rápido de propulsión  hacia adelante;   en   algunos  casos,  un  movimiento   rotatorio alrededor del eje rotatorio precede algunos instantes  a  la explosión. Unos dos minutos después de haber sido  aislados, por  grande que sea su número, en una gota de agua,  perecen todos  de la manera que acabo de indicar. Estos animales  se mueven  con  el  extremo más estrecho  hacia  adelante;  sus pestañas  vibrátiles les comunican el movimiento,  y  suelen caminar  con  saltos  rápidos. Son en  extremo  pequeños,  y absolutamente  invisibles a simple vista;  en  efecto,  sólo ocupan una milésima de pulgada cuadrada. Existen en infinito número,  pues  la  más  pequeña gota de  agua  contiene  una cantidad  grandísima. En un solo día atravesamos dos  puntos donde  el  agua tenía ese color, y uno de ellos ocupaba  una superficie de varias millas cuadradas. ¡Cuál será, pues,  el número de esos animales microscópicos! Vista el agua a alguna distancia, tiene un color rojo análogo al de la  de  un  río que  cruza por una comarca donde hay cretas rojizas;  en  el espacio  donde  se proyectaba la sombra del buque,  el  agua adquiría un matiz tan intenso como el chocolate; por último, podía  distinguirse con claridad la línea donde se  juntaban el  agua  roja y el agua azul. Desde algunos días  antes  eltiempo  estaba muy tranquilo y el océano rebosaba, digámoslo así, de criaturas vivientes.

Extracto de su primera obra: “Viaje de un naturalista  alrededor del mundo”.

Luego, publicó “El origen de las especies”, donde desarrolla una teoría sobre la evolución del hombre y en torno a la selección natural. Su siguiente obra fue El origen del hombre y de la selección en relación al sexo y luego La expresión de las emociones en los animales y en el hombre.

Pero primero, también, se adentró en el campo de la botánica, se interesó por la anatomía y por la biología. Ante tanta dispersión su padre tomó riendas en el asunto y lo envió al Christ’s College de Cambridge para que obtuviera el grado de letras y se ordenara como pastor anglicano. Pero Charles prefería la equitación y el tiro. Su primo le vició en el coleccionismo de insectos y, entonces también, se volcó en la entomología. De la teología le atrajo la obra de Paley Teología natural que fue como el pivote que aunaba toda su dispersión. Si en Darwin había una constante era su inquietud, su dispersión y sus obsesiones pasajeras.

Por eso en el viaje en el Beagle donde se dedicó a la investigación geológica, fue con su diario donde pudo dar rienda suelta a su carácter curioso e inquieto, a la par que científico; pues, a pesar de su dispersión, poseía conocimientos muy amplios, de biología, botánica, medicina, entomología, geología… que le permitieron sacar un gran partido de su viaje con su “observación múltiple”. Pero algo nuevo entró, también, en su vida, la sociología, su horror ante la esclavitud o sobre el trato a las mujeres en algunos ámbitos sociales. Por eso leer sus obras resulta enriquecedor, como una ventana abierta por la que observar desde distintos prismas.

Cuando volvió de su viaje ya era una eminencia en los círculos científicos debido a las cartas que había ido enviando con sus anotaciones sobre los variados campos. A partir de entonces, el trabajo le salió de debajo de las piedras, era respetado, aclamado y solicitado en diversos ámbitos. Darwin había encontrado el hilo a seguir. Los científicos estaban eufóricos por la cantidad de conocimientos que había aportado con las observaciones extraídas de sus viajes y sólo querían que trabajar con él.

El mundo científico vivíó una revolución: nuevas especies, teorías de evolución, disecciones, estudios detallados; una ebullición científica se despertó en todos. Pero Darwin se iba obsesionando con la teoría de la transmutación de las especies y, un día, en el zoológico, un 28 de marzo de 1838, observando a un orangután alargó su especulación de transmutación hasta el ser humano; pues el orangután tenía conductas muy similares las de un niño humano. Tanta excitación le llevó al stress, y tanto stress a la enfermedad; problemas digestivos, con vómitos, dolores de cabeza, palpitaciones… nadie supo determinar cuál era su enfermedad. Decidió irse a Escocia a descansar, pero aún así no dejó sus obsesivas observaciones, en este caso, en el campo de la geología. Entró en crisis, se planteó casarse. Fue en busca de su prima Emma con ese propósito pero acabó hablándole de sus teorías de transmutación y no llegó a declararse.

Influenciado por la obra Ensayo sobre el principio de la población de Thomas Malthus, empezó a vislumbrar que sus revolucionarios pensamientos, considerados un delirio o locura, podían tener una base científica y social y comenzó a trabajar sobre las especies y su evolución. Malthus afirmaba que si la población humana seguía creciendo excedería a los alimentos y eso sería una catástrofe, la catástrofe malthusiana. Darwin buscó el paralelismo con sus estudios sobre la naturaleza y la guerra de las especies.

Años más tarde. volvió a visitar a su prima Emma y, esta vez, a parte de contarle sus teorías también se declaró. Darwin recayó en su enfermedad y ella le escribió "No sigas poniéndote malo, mi querido Charley hasta que pueda estar contigo para cuidarte."  Así que poco después se casaron.

Darwin siguió trabajando en la evolución de las especies pero evitando tocar el tema del origen del hombre que creaba tanto malestar.

“Hay grandeza en esta concepción según la cual la vida, con sus diferentes fuerzas, ha sido alentada por el Creador en un reducido número de formas o en una sola, y que, mientras este planeta ha ido girando según la constante ley de la gravitación, se han desarrollado y se están desarrollando, a partir de un principio tan sencillo, una infinidad de las formas más bellas y portentosas.”

La fecundación de las orquídeas fue uno de sus últimos trabajos pero otros ya empezaban a comparar cráneos humanos y de simios, como Tomas Henry Huxley. Y, entonces, en El origen del hombre, y la selección en relación al sexo, publicado en 1871, Darwin colocó al ser humano como una especie más del reino animal, mostrando sus similitudes físicas y mentales. También, expuso su teoría de la selección sexual y declaró que todos los seres humanos pertenecían a una misma especie. Amplió sus teorías en La expresión de las emociones en el hombre y los animales, publicada en 1872 y que fue una de las primeras publicaciones que contenía fotografías; en ella, comparaba la psicología del hombre con la conducta animal. Estos dos libros fueron muy leídos lo que sorprendió mucho a Darwin.

Su conclusión fue que el hombre, con todas sus nobles cualidades, con su compasión hacia los que siente desarraigados, con su benevolencia no sólo hacia los otros hombres sino hacia la más humilde criatura; con su intelecto, que parece divino y ha penetrado en los movimientos y la formación del sistema solar –con todos estos elevados poderes– todo hombre sigue cargando en su condición corporal el sello indeleble de su modesto origen. En su último libro, Darwin investigó el efecto de las lombrices en la formación del suelo terrestre.

Darwin murió el 19 de abril de 1882, tuvo 10 hijos. Su obra El Origen de las especies fue de interés mundial y provocó muchas reacciones diversas, tanto en el ámbito científico como religioso lo que la hizo muy popular. Fue traducida a varios idiomas.

Huxley organizó el primer del Club X, un club dedicado a "la ciencia, pura y libre, liberada de dogmas religiosos" un club de corta vida pero que logró marcar la separación entre Ciencia y creencias religiosas dispuestas a la censura.

 

Diario de un naturalista alrededor del mundo:

http://www.e-libro.net/E-libro-viejo/gratis/naturalista.pdf

 

 

Unos retazos:

 

Aunque existan salvajes tan bárbaros que no piensen nunca en el carácter hereditario de la descendencia de sus animales domésticos, no obstante, cualquier animal particularmente útil a ellos para un objeto especial tiene que ser cuidadosamente conservado en tiempo de hambre u otros accidentes a los que tan expuestos se hallan los salvajes, y estos animales escogidos dejarían de este modo más descendencia que los de clase inferior, de modo que en este caso se iría produciendo una especie de selección inconsciente. Vemos el valor atribuido a los animales aun por los salvajes de la Tierra del Fuego, cuando matan y devoran sus mujeres viejas en tiempos de escasez, como de menos valor que sus perros.

 

En cuanto a la opinión de que los seres orgánicos han sido creados hermosos para deleite del hombre -opinión que, como se ha dicho, es ruinosa para toda mi teoría-, puedo hacer observar, en primer lugar, que el sentido de belleza es evidente que depende de la naturaleza de la mente, con independencia de toda cualidad real en el objeto admirado, y que la idea de qué es hermoso no es innata o invariable. Vemos esto, por ejemplo, en que los hombres de las diversas razas admiran un tipo de belleza por completo diferente en sus mujeres.

 

El origen de las especies:

http://es.wikisource.org/wiki/El_Origen_de_las_Especies

 

Un paseo a través de la ventana de los ojos de Darwin:

 

“Puede  realmente decirse  que algunas mujeres jóvenes, o chinas, son  bellas. Tienen  los  cabellos ásperos, aunque negros  y  brillantes, llevándolos en dos trenzas que les cuelgan hasta la cintura. Su  tez es cargada de color y tienen muy vivos los ojos; las piernas,  los  pies  y los brazos son pequeños  y  de  forma elegante; engalanándose los tobillos y a veces la cintura  con anchos brazaletes de baratijas de vidrio azul. Nada hay  más interesante que algunos de esos grupos de familia. A menudo venían a nuestro rancho una madre y dos hijas montadas en el mismo  caballo.  Cabalgan como los  hombres,  pero  con  las rodillas  mucho más altas. Esta costumbre quizá  proceda  de que  al viajar suelen ir montadas en los caballos que llevan los  bagajes. Las mujeres deben cargar y descargar los  caballos, armar las tiendas para la noche: en una palabra, verdaderas esclavas, como las mujeres de todos los salvajes,  han de  hacerse  en todo lo más útiles posible. Los  hombres  se baten, cazan, cuidan de los caballos y fabrican artículos de sillería. Una de sus principales oraciones consiste  en  golpear  dos  piedras una contra otra, hasta redondearlas  para hacer  bolas con ellas. Con auxilio de esta arma  importante, el  indio se apodera de la caza y hasta de su caballo que va en  libertad por la llanura. Cuando se bate trata en  primer término  de  derribar el caballo de su  adversario  con  las bolas,  y de matar a éste con el chuzo mientras está  cogido por la montura. Si las bolas no alcanzan sino al cuello o al cuerpo de un animal, se pierden a menudo; pues bien, como se necesitan  dos días para redondear esas piedras, su  fabricación  es  una fuente de trabajo continuo. Muchos  de  ellos, hombres y mujeres, se pintan de rojo la cara; pero nunca  he visto  aquí  las bandas horizontales tan comunes  entre  los fueguinos.  Su principal orgullo consiste en que  todos  los  arneses de sus monturas sean de plata. En tratándose  de  un cacique, las espuelas, los estribos, las bridas del caballo, así como el mango del cuchillo, todo es de plata. Un día  ví a  un  cacique a caballo; las riendas eran de hilo de plata y no  más  gruesas  que  una cuerda de látigo;  no  dejaba  de presentar algún interés el ver a un caballo fogoso  obedecer a una cadena tan ligera. Sin disputa,  esas escenas son horribles. Pero, ¡cuánto más horrible es aún  el hecho  cierto de que se asesina a sangre fría  a  todas  las mujeres indias que parecen tener más de veinte años de edad! Cuando  protesté en nombre de la humanidad, me respondieron: «Sin embargo, ¿qué hemos de hacer? ¡Tienen tantos hijos esas salvajes!». Las mujeres lograron llegar a la  cima  del monte  y  allí  se  defendieron con bravura,  haciendo  caer grandes piedras sobre los soldados. Muchas de ellas acabaron por ponerse a salvo.”

 

“He  visto en los comercios muchos artículos, como mantas de  caballo,  cinturones y ligas, tejidos  por  las  mujeres indias.  Los  dibujos  son  muy bonitos,  y  brillantes  los colores.  El  trabajo de las ligas es tan perfecto,  que  un negociante  inglés de Buenos Aires me sostenía  que  habrían sido  fabricadas en Inglaterra; para convencerle fue preciso enseñarle  que las bellotas estaban adheridas con trozos  de nervios hendidos.”

 

“«Las  mujeres  de  Buenos Aires ¿no son las más hermosas del mundo?» Le contesté  como un verdadero renegado: - «Ciertamente que sí». Añadió él:  -«Otra  pregunta  tengo que hacerle a usted: ¿hay  en  alguna otra  parte del mundo mujeres que gasten unas peinetas  como las  que  éstas  llevan?» Le afirmé solemnemente  que  nuncahabía  encontrado  otras  mayores.  Estaban  encantados.  El capitán  exclamó: «Un hombre que ha visto  medio  mundo  nos afirma que es así; nosotros lo habíamos creído siempre, pero ahora  estamos  seguros  de ello».  Mi  excelente  gusto  en materia de peinetas y de hermosuras me valió un recibimiento entusiasta; el capitán me obligó a aceptar su lecho, y él se fue a dormir a su recado.”

 

“Dos o tres  rasgos característicos  chocan  ante  todo cuando se penetra por vez primera en la sociedad  de  estos países: los modales dignos y corteses que se notan en  todas las  clases, el exquisito gusto de las mujeres en vestir,  y la  perfecta  igualdad que reina en todas  partes. Hasta donde hemos podido saberlo, estos salvajes tomaron por mujeres  nuestras a dos o tres de los oficiales más pequeños y  rubios que los otros, aunque llevaban magníficas  barbas. Pero los que  venían en  la  canoa  de que acabo de hablar, estaban completamente desnudos, incluso una mujer en plena edad que con ellos  iba Caía la lluvia a torrentes, y mezclándose el agua dulce  con la espuma del mar, resbalaba por el cuerpo de aquella mujer. En  otra  bahía, a corta distancia, vino un  día  cerca  del barco  una mujer que amamantaba a un recién nacido;  y  sólo por  curiosidad permaneció muchísimo tiempo mirando, por más que  la  nieve caía en abundancia sobre su pecho  desnudo  y sobre  la  criatura. Estos desgraciados salvajes  tienen  el cuerpo  achaparrado, el rostro deforme, cubierto de  pintura blanca, la piel sucia y grasienta, los cabellos apelmazados, la  voz discordante y los gestos violentos. Cuando se los ve cuesta trabajo. creer que son seres humanos, habitantes  del mismo  mundo que nosotros. Nos preguntamos muchas veces  qué goces   puede  proporcionar  la  vida  a  ciertos   animales inferiores;  ¡con  cuánta  mayor  razón  no  podríamos  preguntárnoslo respecto de estos salvajes! Por la noche,  cinco o  seis de estos seres humanos, desnudos y apenas protegidos contra  el  viento  y la lluvia de este  país  terrible,  se acuestan  en el suelo húmedo apretados los unos  contra  los otros  y  encogidos  como animales. Al bajar  la  marea,  en invierno  y  en  verano,  de día  y  de  noche,  tienen  que levantarse  para ir a buscar conchas entre  las  rocas;  las mujeres  se  sumergen para proporcionarse huevos  de  mar  o permanecer  horas enteras sentadas en las canoas  hasta  que logran  pescar algunos pececillos con telas sin anzuelo.  Si consiguen  matar  una foca o descubren  el  esqueleto  medio podrido  de  una  ballena, tienéndolo por inmenso  festín;  se atracan de este innoble alimento, y para completar la fiesta comen algunas bayas o algunas setas que no saben a nada.

No  pueden conocer  las dulzuras del hogar doméstico, y menos  aún  las del afecto conyugal, porque el hombre no es más que el dueño brutal  de su mujer o más bien de su esclava. ¡Qué  acto  se habrá  cometido jamás tan horrible como aquel de  que  Byron fue  testigo  en la costa occidental! Vio a una  desgraciada mujer  recogiendo el cadáver sangriento de su hijo, a  quien su  marido había estrellado contra las rocas porque el  niño había  derramado  un cesto de huevos de mar.  ¿Hay,  por  lo demás,  en  su  existencia nada que pueda desarrollar  facultades intelectuales elevadas? ¿Necesitan imaginación, razón, ni juicio? Nada tienen que imaginar, nada que comparar, nada que  decidir. Para despegar una lapa de las piedras, ni  aun necesita  emplear  la  astucia,  esa  ínfima  facultad  del espíritu.  En  cierto  modo pueden  compararse  sus  escasas facultades  al instinto de los animales, puesto  que  no  se aprovechan  de la experiencia. Su producción más  ingeniosa, la canoa, tan primitiva como es, no ha hecho ningún progreso durante los doscientos  cincuenta  años  últimos;  para convencernos de ello no tenemos más que abrir los relatos del viaje de Drake.”

 

“Su marido, que gozaba del privilegio universal en este país  de tener dos  mujeres, llegó a estar celoso de las atenciones que teníamos con la más joven, por lo cual, después de  una breve  consulta con sus desnudas beldades les ordenó  forzar los remos para alejarse.”

 

“Hace  un tiempo hermoso; muchos árboles cargados de flor perfuman el aire; casi no basta esto para disipar el  triste efecto que causa la humedad de estos montes. Los  numerosos troncos  de  árboles  muertos, derechos  como  otros  tantos esqueletos, da siempre a estos bosques vírgenes un  carácter de  solemnidad  que  no se encuentra  nunca  en  los  países civilizados desde antiguas épocas. Poco después de la puesta del  sol  vivaqueamos para pasar la noche. La mujer que  nos acompaña es en realidad bastante guapa; pertenece a una de las más respetables familias de Castro, lo que no la impide montar a caballo como un hombre; no usa medias ni zapatos. Me  admira sobremanera su falta de dignidad. La acompaña  su padre  y  llevan provisiones, a pesar de lo cual  nos miran comer con tal aire de envidia, que acabamos por alimentar  a todos  nuestros  acompañantes. No hay una sola  nube  en  el cielo  durante  la  noche,  y podemos  gozar  del  admirable espectáculo  que  producen  las innumerables  estrellas  que iluminan las profundidades del bosque.”

 

“Los indios salvajes toman tantas mujeres como pueden alimentar, y un cacique tiene por lo común unas de diez; al entrar en su casa se conoce con facilidad el número de  sus mujeres por el de chozas separadas. Cada mujer  vive por  turno  una  semana con el cacique, pero todas  trabajan para él, le hacen ponchos, etc. Ser esposa de un cacique  es honor muy solicitado por las mujeres indias.”

 

“Las mujeres se pintan lo mismo que los hombres, y muchas  veces llevan tatuajes en los dedos. Ahora (1835) se ha hecho  casi universal  la  moda  de afeitarse la parte  superior  de  la cabeza  no  dejando  más  que una corona de cabellos. Los misioneros  han  intentado reducir a los taitianos a que abandonen tal costumbre, pero es moda, y esta razón es tan suficiente en Taití como en París. Declaro que las  mujeres me  han  desencantado; están muy lejos de ser  tan  hermosas como  los  hombres.  Tienen, sin  embargo,  costumbres  muy bonitas; por ejemplo: la de llevar una flor blanca o roja en la  parte  posterior de la cabeza, o en agujerito  hecho en cada  oreja.  También suelen llevar una corona de  hojas de cocotero, pero esto no es ya un adorno sino protección  para los  ojos. En  resumen, paréceme que las  mujeres  ganarían mucho, más que los hombres, llevando un traje cualquiera.”

 

“Dícese,  es cierto, que no son ahora las mujeres  mucho más  virtuosas que lo eran antes; pero antes de maldecir de los  misioneros conviene recordar las escenas descritas  por el  capitán  Cook y Mister Banks, en que tienen puesto como actrices las abuelas y las madres de las mujeres de hoy. Los más  severos deberían acordarse de que la buena conducta  de las  mujeres en Europa, proviene, en parte, de las lecciones y de los ejemplos que las madres dan a sus hijos, tanto como de los preceptos religiosos. Pero inútil es razonar con esas gentes;  pues estoy convencido de que encolerizados  por  no haber  encontrado tantas facilidades para el vicio como  en otro tiempo no quieren conceder el honor de este progreso a una  moral que no desean en modo alguno practicar, o a una religión que rebajan si no desprecian.”

 

25 de noviembre.- “Envíanse, por la tarde, cuatro canoas para  transportar a S.M., el barco está empavesado y  coloca dos  los marineros en los obenques, cuando llega la Corte a bordo; acompañan a la reina casi todos los  jefes,  que  se conducen  con toda corrección; no pidieron nada  y  parecían muy satisfechos de los obsequios que el capitán les hizo. La reina es una mujer gorda que no tiene gracia, ni belleza, ni dignidad; sólo posee una cualidad real: una perfecta  indiferencia  para  todo cuanto la rodea. Los cohetes causaron  universal entusiasmo, después de cada explosión se levantaba un formidable  grito  en  toda la bahía;  admiraron  mucho  los cantos de los marineros, y dijo la reina que uno de los  más alegres  era  en realidad un himno. Hasta después  de  media noche no regresó a tierra el cortejo real.

Nos  acercamos a una de las chozas y veo un espectáculo que  me  divierte mucho: la ceremonia del froté de las  narices.  En  cuanto nos ven acercarnos empiezan las mujeres  a salmodiar  en el tono más melancólico y luego se sientan sobre los talones, con la cara vuelta hacia afuera. Aproxímase  mi  compañero sucesivamente a cada  una  de  ellas,  y coloca  la nariz en ángulo recto con la de ella; apretándola con  bastante  fuerza. Esta operación dura un poco  más  que nuestro  ordinario apretón de manos; y también como nosotros apretamos  más  o menos fuerte, según el afecto,  así  hacen ellos;  añadiendo durante la ceremonia pequeños gruñidos de satisfacción,  muy parecidos a los que producen  los  cerdos que  se rascan uno con otro. Observo que el esclavo se frota la  nariz  con todo  el que encuentra  en el camino,  sin cuidarse  de  dar la primacía a su amo. Aunque  entre  estos salvajes tienen los jefes derecho absoluto de vida y  muerte sobre  sus  esclavos, hay falta absoluta de  etiqueta  entre unos  y  otros. Mister Burchell ha visto lo mismo entre  los groseros bachapines que habitan el África meridional.  Donde quiera que la civilización alcanza cierto grado, se producen en  el acto gran número de formalidades entre los individuos que  pertenecen a clases diferentes: en Taití está todo el mundo obligado a descubrirse hasta la cintura en  presencia del rey.”

 

“Varios  jóvenes  rescatados por  los  misioneros  están empleados en la granja; llevan camisa, pantalón y chaqueta y tienen aire muy respetable. Si puede juzgarse por un detalle insignificante, creo que han de ser honrados. Uno  de  estos labradores  se  acercó a Mister Davies, cuando  estábamos paseando por la granja, para entregarle un cuchillo, y una barrena que había encontrado en el camino, y que no  sabía, dijo, de  quién serían. Parecen estar muy satisfechos. Por las  tardes  juegan a los caballitos con los  hijos de los misioneros, lo que no deja de hacerme reír pensando en lo que se moteja a los misioneros de llevar su austeridad hasta el absurdo. El aspecto de las muchachas que sirven de  criadas  en el interior de las casas me choca todavía más. Están tan limpias, tan bien vestidas y parecen disfrutar de tan buena  salud como las domésticas de las haciendas  de  Inglaterra, lo que contrasta de un modo sorprendente  con  las mujeres  que  habitan  las innobles chozas de Kororadika.”

 

“Quisieron  las  esposas de los misioneros convencerlas para que  renunciaran al tatuaje; pero un día apareció un famoso operador del sur de la isla y no pudieron resistir la  tentación. «Es preciso, dijeron, que nos hagamos pintar  algunas líneas en los labios, porque si no cuando seamos viejas y se nos  arrugue la boca vamos a estar demasiado feas». La  moda del tatuaje tiende a desaparecer, y tal vez dure más por  un signo  distintivo entre el amo y el esclavo. Es raro lo pronto que nos acostumbramos a lo que  nos pareció más extraordinario;  así  sucede que los misioneros mismos encuentran  falta de algo importante a una cara cuando no está  tatuada y no les parece entonces el rostro de un caballero de Nueva-Zelanda.”

 

“Un jefe de esta aldea y algunos  hombres salen para acompañarnos hasta Waiomio, que  está a unas cuatro millas de aquí. Este jefe era al presente un poco célebre, porque acababa de ahorcar a una de sus mujeres y a un esclavo, culpables de adulterio. Habiéndole dirigido un misionero algunas amonestaciones con ese  motivo, le respondió  muy sorprendido que creía haber seguido en absoluto el método inglés. El viejo Shongi,  que se hallaba en Inglaterra durante el proceso de la reina, no dejaba  nunca de decir, cuando se le hablaba de ello, lo muy mal que le parecía aquel proceder. «Cinco mujeres tengo, decía, y  preferiría más cortarles la cabeza a todas que someterme a tales molestias por causa de una sola».”

 

“Después del Ejercicio Divino acompaño al capitán Fitz-Roy hasta la colonia situada a unas cuantas  millas más arriba de la punta de un islote cubierto de  inmensos cocoteros.  El capitán Ross y Mister  Liesk habitan  una especie de hórreo, abierto por sus dos extremos y tapizado por dentro con esteras de cortezas. Las casas de los malayos están enfiladas a lo largo de la costa. Toda la aldea presenta el aspecto de la desolación,  puesto que no hay jardines, ni vestigios de cultivo. Los habitantes pertenecen a diferentes islas del archipiélago índico, pero todos hablan la misma lengua. Encontramos allí indígenas de Borneo, de las Célebes, de Java y de Sumatra. Tienen la piel del mismo color que la de los taitianos y las facciones casi idénticas a las de éstos. Algunas mujeres presentan, sin embargo, rasgos de tipo chino. En general puedo asegurar que sus fisonomías y el timbre de su voz me han agradado. Parecen  ser muy pobres; en sus casas no hay ningún  mueble; pero los hermosos niños que he visto demuestran bien que las nueces de coco y las tortugas forman todo un  magnífico alimento.”

 

“Después de comer nos quedamos para ver una escena medio supersticiosa que representan las mujeres indígenas. Una gran cuchara de madera, vestida y transportada  sobre la tumba de uno de los suyos, recibe, dicen ellas, inspiraciones a la luz de la luna y baila. Después de algunos preparativos, sostenida la cuchara por dos mujeres, se agitó  con movimientos convulsivos y empezó a bailar siguiendo el compás del canto de las mujeres y de los niños. Era aquello un  espectáculo absurdo; pero sostiene, sin embargo,  Mister Liesk que la mayor parte de los malayos creen el movimiento espontáneo de la cuchara. El baile no empieza hasta que sale la luna; pero yo no sentí haberme quedado, porque me resultó magnífico el espectáculo de la luna brillando por entre las largas  ramas de los cocoteros, débilmente agitados por la brisa  de  la noche. Estas escenas de los trópicos son tan deliciosas, que  casi igualan a las de la patria que por tantos  conceptos nos son tan queridas.”

 

“Se  asegura, es verdad, que basta el interés para impedir las crueldades excesivas; pero, pregunto yo, ¿ha protegido alguna vez el interés a nuestros animales domésticos, que  mucho menos degradados que los esclavos, tienen  ocasión, sin embargo, de provocar el  furor de sus amos? Contra ese argumento ha protestado con gran energía el ilustre Humboldt. También se ha tratado de  excusar  muchas veces la esclavitud, comparando la condición de los esclavos con  la de nuestros campesinos pobres. Grande es, en verdad, nuestra falta si resulta la miseria de nuestros pobres, no de las leyes naturales, sino de nuestras instituciones; pero casi no puedo comprender qué relación tiene esto  con la esclavitud; ¿se podrá perdonar que en un país  se  empleen, por  ejemplo, instrumentos a propósito para triturar los dedos de los esclavos, fundándose en que en otros países están sujetos los hombres a enfermedades tanto ó más dolorosas?  Los que  excusan a los dueños de esclavos y permanecen indiferentes ante la posición de sus víctimas no se han puesto jamás en el lugar de estos infelices, ¡qué porvenir tan terrible, sin esperanza del cambió más  ligero! ¡Figuraos cuál sería vuestra vida si tuvieseis constantemente presente la idea de que vuestra mujer y vuestros hijos -esos seres que las leyes naturales hacen tan queridos hasta a los esclavos han de ser  arrancados del hogar  para ser vendidos, como bestias de carga,  al mejor postor!  Pues  bien;  hombres que profesan  grande amor al prójimo, que creen en Dios, que piden todos los días que se haga su voluntad sobre la tierra, son los que toleran, ¿qué digo?, ¡realizan  esos  actos! ¡Se me enciende la sangre cuando pienso que nosotros, ingleses, que nuestros descendientes,  americanos,  que todos cuantos, en una palabra, proclamamos tan alto nuestras libertades, nos hemos hecho culpables de actos de este género! Al menos me  queda el consuelo de pensar que, para expiar nuestros crímenes, hemos hecho un sacrificio mucho más grande que ninguna otra nación del mundo.”

 

 

Febrero, Februarius, Februa...

Febrero, Februarius, Februa...

 

Februa o Frebruatio era un Festival Romano de Purificación que se conocía como Lupercalia. Era, principalmente, una limpieza de primavera asociada con la lluvia de esta época del año. Según Ovidio,  Februare es una palabra latina que refiere a la purificación y que deriva de una palabra etrusca que denominaba a la purgación.  Se dice que viene de un festival que se celebraba el 15 de febrero y, tambien, se le relaciona con la fiebre, y ¿qué es la fiebre si no un acto de purificación?, osea que por ahí van los tiros. Este Festival también rondaba en torno a un ritual de fertilidad.

 El 15 de febrero, dos jóvenes, los Luperci o Lupercus (sodales Luperci, amigos del lobo), subían a una gruta que había en el monte Palatino que se conocía como Lupercal y, más tarde como Ruminal, en honor de Rómulo y Reno, pues, la tradición cuenta que allí había una higuera cuyas raíces habían detenido la cesta en cuyo interior se encontraban los gemelos Rómulo y Remo y que, allí fueron amamantados por la loba, Luperca, bajo la sombra de esta venerable higuera, la Ruminalis. Allí, se celebraba el sacrificio de un macho cabrío, animal que era considerado de gran capacidad sexual, también, se dice que participaba en el sacrifio un perro o lobo. Después se tocaba la frente de los luperci con el cuchillo teñido con la sangre del animal sacrificado y, a continuación, se borraba la mancha con un mechón de lana impregnada en leche del mismo animal. Entonces, estallaban en una gran carcajada ritual y entraban en una especie de trance, cortaban la piel de los animales sacrificados en tiras; casi desnudos, sólo tapados por trozos de piel de los animales sacrificados, corrían descalzos sobre las piedras por los alrededores del monte Palatino y golpeaban a todos los que encontraban a su paso. El ser azotado por las tiras de cuero de los luperci equivalía a un acto de purificación, y era llamado februatio, especialmente eran las mujeres las que acudían a este acto de purificación y fertilidad.

Como acto ritual de fertilidad su origen se remontaba a que las mujeres romanas estériles consultaron el oráculo de Juno, en el bosque Esquilo y la respuesta del oráculo fue: "Madres del Lacio, que os fecunde un macho cabrío velludo".  De ahí el ritual de sangre, piel de macho cabrío y los golpes con trozos de piel como recreación del acto sexual. La piel de las mujeres se volvía morada de los golpes, color que curiosamente representaba a las prostitutas de la época, también llamadas Lupas o lobas. Posiblemente, de ahí, venga también el nombre de lupanar para denominar a los prostíbulos. El morado, también, es el color que Helena de Troya utilizó para ofender a su marido Menelao, porque la trataba como a una esclava y porque igualmente se trataba, así,  al resto de las mujeres. Hoy en día, el morado es el color que representa a las feministas.

Februa, purificación es el nombre que finalmente recibió este mes de febrero en el que entramos, Februarius, en el calendario romano. Hasta el año 153 a.J.C. febrero era el último mes del año y marzo el primero. Terminalia, el 23 de febrero, era el último día del antiguo calendario romano. Concretamente, como el calendario debía ser ajustado porque la tierra tarda 365 días en dar la vuelta al sol pero también 5 horas, 48 minutos y 48 segundos era en febrero entre el día 23 y el 24, Regifugium o Fugalia, donde se ajustaba el año, por eso febrero varia en su cantidad de días, este año tiene 28. El 29 es el día 60 del calendario gregoriano y sólo existe en los años bisiestos, cada cuatro años.

 

Ovidio dixit:

Seb tamen, antiqui ne nescius ordinis erres,
primus, ut est, Iani mensis et ante fuit;
qui sequitur Ianum, veteris fuit ultimus anni;
...
Postmodo creduntur spatio distantia longo
Tempora bis quini continuasse viri

 

 

 

Segunda oportunidad de celebrar la Nochevieja

Segunda oportunidad de celebrar la Nochevieja

Si no empezaste el año con buen pie, ahora puedes volver a hacerlo. ¿Cuándo se celebra la Nochevieja en China? Pues este año será el 25 de enero, concretamente a las 23.01 horas;.el 26 de enero es Año nuevo y comienza el año del Buey, o Vaca, o Búfalo , en China.

En el año del Buey, niú, 羊, las Cabras no las tienen todas consigo pues son incompatibles con la Vaca por lo que deben pedirle a la muy compatible con la Vaca que es la Rata una imagen de rata y tenerla siempre cerca, puede ser una foto, una pequeña ratita, lo que sea que represente a la Rata y, así, protegerse de la Vaca. Y, esto debe ser a las 23.00 horas que además es el inicio de las dos horas de la Rata, período que va de las 23.00 a la 1.00 de la madrugada.

Este año 2009, el Buey o Vaca pertenece al elemento Tierra. Se dice que cuando Buda convocó a todos los animales, la Rata llegó a la meta sobre el lomo del Buey y llegó la primera porque salto desde el Buey a la meta. El Buey consintió ese despropósito, por lo que se dice que “lo que la Rata comienza el Buey lo termina”.

La hora del Buey comprende desde la 1.00 a las 3.00 de la madrugada, esa hora corresponde a la hora en que el cuerpo humano entra en su más baja temperatura.Y, curiosamente, el mes lunar correspondiente al Buey es enero, llamado en el calendario chino del agricultor Da Han 大 o Gran Frío. Todo esto identifica al Buey por su enfrentamiento a: la dureza del clima,  la escasez y el trabajo duro, está dotado de paciencia, perseverancia y resistencia. El Buey ayuda a arar la tierra con todas esas cualidades que le representan. Por lo que el Buey es considerado un buen líder con capacidad de mirar las cosas con perspectiva. 2009 será un año para resistir porque vamos por el buen camino y, además, el Buey es un trabajador incansable, persistente y tranquilo, muy tranquilo. Su lema es: “menos palabras y más actos”.Pero, el Buey debe cuidar su alimentación, su salud y evitar los excesos. Viajará mucho y precisará de su carácter equilibrado para afrontar el posible stress que se le viene encima. Para el Buey o Búfalo la familia es muy importante y ésta tendrá bienestar y abundancia; en el amor será un buen año para crear su propia familia.

Los nacidos en el año del Buey son las personas nacidas en 1901, 1913, 1925, 1937, 1949, 1961, 1973, 1985 o 1997 y sigue sumando 12 y sabrás más años.


El 2009 cómo será para todos los signos.

 

El Año del Buey

Buen año para todo lo relacionado con la tierra, agricultura, construcción, industrias del metal o fuego. Es un año conservador, en el que la familia cobrará mucha importancia. Hay que aprovechar las oportunidades y no perder el tiempo. Las asociaciones son favorables. Es un buen año para las Serpientes, los Gallos y las Ratas; pero, las Cabras, los Caballos y los Perros encontrarán impedimentos, sobre todo, como hemos dicho, para la Cabra será difícil.

 

Para los Bueyes

Será un año de realización de proyectos, de froma lenta pero segura; habrá cambios y traslados, sobre todo en el trabajo. Es un año de recompensas y recolección de méritos, de reencuentro con personas lejanas y consolidación de relaciones. Serán reclamados en muchos ámbitos y aplaudidos, reconocidos en su labor y como defensores de los más débiles. Pero, debe cuidar su salud y evitar los excesos y el stress; también, debe cuidar de su familia y el amor le será propicio.

 

Rata

Un buen año para la Rata la razón triunfará sobre el corazón, pero tendrán su recompensa en el plano de los afectos y las amistades.

Tigre

Buen año para los Tigres pero deben obedecer y ser prudentes, nada de rebeldías. Aprovecha para arreglar la casa, pagar las deudas y pasar desapercibido. Y, es aconsejable, juntarse con los signos bien relacionados con el Buey.

 

Conejo

Un buen momento para crear una empresa o afianzar una relación, en general poner orden con todo bien estudiado y volver a sus actividades artísticas o intelectuales. Estarán muy vitales y esplendorosos, pero deben controlar sus vicios y su rebeldía.


Caballo

El año de la Rata ha sido duro, hay que amarrar y ajustar los machos; el Buey protege al Caballo, pero exige un pago. El Caballo estará receptivo a cualquier consejo. Hay que recomponerse tras la crisis, paciencia, orden y método muy recomendables para los Caballos.

 

Cabra

La Cabra lo tiene duro, ósea que autodisciplina, organización y que no te pillen desprevenido; lucha pues los malos tiempos siempre traen mejores y provocan  cambios para bien. Deslígate de ataduras y renuévate.

 

Mono

La relación del Buey y el Mono es muy íntima casi no necesitan hablarse para entenderse. Pero monito, cuidado con el stress. Vienen cambios, despedidas y perdidas; se recomienda retroinspección y reflexión para buscar un cambio productivo.

 

Gallo

El Gallo y el Buey se llevan requete bien. El Gallo ha confiado en sus sueños y ha dejado atrás los impedimentos legales, esquemas caducos y se ha lanzado a la vida con plena libertad. Conquistador, conquista su propio interior. El trabajo le lloverá pero deberá estudiar las propuestas antes de decidirse. El gallito organiza su gallinero y abre su corazón convirtiéndose en un hermoso y deslumbrante pavo real.

 

Dragón
El dragón debe prepararse para el ascenso en forma equilibrada y armónica. El mundo es impredecible, por lo que necesitará ser muy sensato y avanzará sin problemas. Es un tiempo para economizar al máximo la energía, los recursos naturales, todavía queda mucho por hacer. Se recomienda que reflexione sobre su vida, sus planes y proyectos, alejarse de lo que le rodea para replantearse sus metas y prioridades; volver los ojos a la familia, a lo esencial.

 

Serpiente

La Serpiente y el Buey son muy amigos, por lo que este año la Serpiente tendrá cambios para bien, conseguirá sus objetivos y compartirá sus triunfos. La Serpiente contará con la familia pero también pensará en sí misma, en el amor y en sus propias ideas.

Perro

El Perro es muy respetuoso con el Buey aunque su visión de las cosas sea diferente. Para el Perro este será un año de realizaciones, de armonía, de estabilidad emocional y afectiva. En el trabajo todo irá como la seda. Es un año de liberación de karmas que ha estado arrastrando desde la infancia.

 

Cerdo

El Buey y el Cerdo siempre tropiezan y pelean, pero este año harán las paces y compartirán muy buenos proyectos, tendrán una visión nueva de la vida. Deben soltar su sensualidad y sus dotes artísticas pero sin esfuerzo dejándose llevar. Tendrán una gran estabilidad emocional.

 

El gran Zhuangzi, 莊子

El gran Zhuangzi, 莊子

El lúcido Zhuangzi, 莊子, 庄子, Zhuāngzǐ, Chuang Tzu o Chuang Tse (pongo todos los nombres bajo los cuales podéis encontrar su obra) fue, quizás, el más grande de los filósofos de la humanidad, vivió sobre el siglo IV a.J.C., durante el período de los Reinos Combatientes en China; pero su lenguaje es como si fuera el de nuestros días.

Zhuangzi es claro en la expresión, ágil en el pensamiento y suelto en la forma, cuando lo lees te enriqueces y te llega con facilidad, algo no muy corriente entre los filósofos. Al leer a Zhuangzi enseguida penetras en su forma de ver el mundo y eso te tranquiliza y te da claridad ante las cosas.

Más nombres del gran maestro. Zhuang zi, 莊子, se llamaba Zhōu; también se le conoció como 蒙吏, Méng Lì (Oficial Méng); 蒙莊 Méng Zhuāng y como 蒙叟 Meng sou (Anciano Meng). Nació en el reino de Song, , en un pueblo llamado Meng 蒙城 Méng Chéng, actual Shāngqiū 商邱, de la provincia de Henan, 河南; aproximadamente en el 369 a.J.C.

Con Zhuangzi el taoísmo, la filosofía que nos regalo Laozi 老子, en pequeñas perlas, se despereza y cobra vida.

Su obra se llama como él, 莊子 y ya desde el inicio te atrapa para hacerte volar con el gran pájaro Peng que describe su visión desde el cielo de una forma tan detallada, en un tiempo en que el hombre todavía no había ascendido a tanta altura, que parece increíble, así, como su observación de las cosas.

La obra está dividida en tres partes: 內篇, nèi pian, capítulo interno; 外篇,wài pian, capítulo externo y 雜篇,  zá pian, capítulo mixto o variado.

Pequeño introducción a su obra:

http://www.alcione.cl/nuevo/index.php?object_id=742

Lo más sorprendente de Zhuangzi es que es un hombre que no sólo no era de su tiempo, si no tampoco del nuestro, quizás fuera de un tiempo que está por llegar.

Pero lo mejor es que leáis, si sabéis chino, toda su obra y si no unos pequeños extractos que vienen a continuación.

 Su obra en chino:

http://www.chineseclassic.com/ChungTzu/ChungTzu01.htm

 

 Y, así, comienza 莊子:

En el mar septentrional hay un pez cuyo nombre es Kun . Es enorme, pues mide no se sabe cuántos miles de li. Múdase en pájaro, y entonces su nombre es Peng . También las espaldas de éste miden no se sabe cuántos miles de Ii. Elévase por los aires sacudiendo con fuerza sus alas, parecidas a esos grandes nubarrones que ocultan el cielo. Este pájaro, cuando el mar se agita y arrecia el viento, vuela hasta el mar meridional. El mar meridional es un gran lago obra del Cielo.

"齊諧, qí xié, Sucesos armoniosos” es también una extravagante recopilación. Y, armoniosamente dice: «Cuando Peng vuela hacia el mar meridional, la espuma salpica hasta una altura de tres mil Ii, y los remolinos que forma el batir de sus alas lo elevan noventa mil Ii en lo más alto del firmamento. Vuela aprovechando el gran viento del sexto mes". Caballos salvajes, polvaredas, seres vivientes que se mueven empujados por el viento. El cielo, azul: ¿es ése su verdadero color?, ¿es ilimitada su vasta extensión? Mira hacia abajo el Peng, y eso es lo que contempla.

Cuando las aguas acumuladas no son profundas, no tienen fuerza para sostener un gran barco. Viertes una taza de agua en un hoyo, y una pajita es allí como un navío, mas si pones una taza, se pega al fondo, pues el agua es poco profunda y grande el barco. Si la fuerza del viento no es grande. no tiene fuerza para sostener unas alas gigantescas. Y así, cuando el Peng se eleva noventa mil li, es el viento el que lo empuja hacia arriba. Después tomará ventaja de la fuerza del viento y, con el cielo azul a sus espaldas y sin hallar estorbo, enderezará su vuelo hasta el mar meridional.
Una cigarra y una tortolilla se burlaban del Peng: “Nosotras, nos echamos a volar con todas nuestras fuerzas, y cuando encontramos un olmo o un sándalo nos posamos en sus ramas; y si no podemos llegar, pues sin más nos vamos al suelo: ¿para qué remontarse noventa mil Ii y volar hasta el sur?” Quien va a los alrededores de la ciudad, sólo ha menester provisiones para tres comidas, retorna ese mismo día, y aun con el estómago lleno: quien va un lugar a cien Ii de distancia, ha de llevar provisiones para pasar una noche fuera; y quien tan lejos como a mil li, provisiones para tres meses. ¿Qué han de saber, pues, esos dos animalejos?

 

 

 

Cuando el agua está perfectamente tranquila yace límpida y refleja hasta los pelos de la barba y de las cejas de quien se mira en ella. No hay nada que busque más el equilibrio y el reposo que el agua; y por eso es con agua con lo que se mide el nivel (por el nivel de agua). El agua obtiene de la inmovilidad su nitidez, y así también lo hace el espíritu vital. El corazón del Hombre Verdadero, perfectamente calmo, espeja el universo que a su vez refleja al Cielo y a la Tierra y a todos los seres.

 

...

 

El aliento de la Naturaleza

 

Cuando la gran Naturaleza suspira, oímos los vientos que, silenciosos por sí mismos, despiertan voces de otros seres, soplando sobre ellos. Desde todas las aberturas suenan fuertes voces. ¿No habéis oído nunca este ajetreo de tonos?.

Ahí está el bosque colgado sobre la empinada montaña: viejos árboles con agujeros y grietas como muescas para vigas, como cuencos, surcos en la madera, huecos llenos de agua; se oyen mugidos y rugidos, silbidos, voces de mando, gruñidos, profundos zumbidos, tristes flautas. Una llamada despierta a otra entablando un diálogo.

Los vientos suaves cantan tímidamente, los fuertes truenan sin restricción. Entonces el viento se abate. Las aberturas emiten su último sonido. ¿No habéis observado cómo entonces todo tiembla  y se aquieta ?.

Yu asintió: “Comprendo”

.La música de la Tierra canta a través de mil orificios. La música del hombre está interpretada con flautas e instrumentos. ¿Qué es lo que interpreta la música de los cielos?

El maestro Ki dijo: Algo sopla sobre mil orificios diferentes. Algún poder está detrás de todo esto y hace que los sonidos se apaguen. ¿Qué es este poder?

...

El gran conocimiento

El gran conocimiento lo ve todo en uno.

El poco conocimiento se deshace en la multiplicidad.

Cuando el cuerpo duerme, el alma está envuelta en Uno.

Cuando el cuerpo despierta, las aberturas empiezan a funcionar.

Resuenan con cada encuentro, con todas las diversas labores de la vida, los anhelos del corazón; los hombres quedan bloqueados, perplejos, perdidos en sus dudas.

Pequeños miedos corroen su paz de espíritu. Los grandes miedos los devoran por completo.

Flechas disparadas contra un blanco: acierto o fallo, bien o mal. Eso es a lo que los hombres llaman juicio, decisión.

Sus pronunciamientos son tan definitivos como los tratados entre emperadores. ¡Oh, dejan claro su punto de vista! Pero sus argumentos caen cada vez más rápida y débilmente que las hojas muertas en otoño e invierno.

Sus palabras fluyen como la orina, para jamás ser recuperadas. Finalmente quedan  bloqueados, amarrados y amordazados. Taponados como viejas tuberías de desagüe. La mente falla.  Ya no volverá a ver la luz.

El placer y la ira, la tristeza y la alegría, las esperanzas y los arrepentimientos, el cambio y la estabilidad, la debilidad y la decisión, la impaciencia y la haraganería: son todos sonidos de la misma flauta, todos hongos del mismo moho húmedo.

¡El día y la noche se persiguen y caen sobre nosotros sin que veamos cómo brotan!

¡Suficiente!¡Suficiente!

¡Tarde o temprano nos encontramos con "aquello" de lo que todos "estos" crecen!

Si no hubiera un "aquello", no habría un "esto". Si no hubiera un "esto", no habría instrumento para que tocaran todos estos vientos. Hasta aquí podemos llegar. Pero¿cómo podemos comprender qué es lo que lo produce?

Uno podría perfectamente suponer que el Verdadero Gobernante está detrás de todo esto. Que opere un Poder tal es algo que puedo creer. No puedo ver su forma. Él actúa, pero no tiene forma.

...

El eje

El Tao se ve oscurecido cuando los hombres comprenden tan sólo uno de un par de opuestos, o se concentran tan sólo en un aspecto parcial del ser. Entonces, la expresión clara se ve también enturbiada por meros juegos de palabras, al afirmar un aspecto cualquiera y negar todo el resto.

De aquí las disputas entre los confucianos y los mohístas; cada uno niega lo que el otro afirma, y afirma lo que el otro niega. ¿Qué utilidad tiene esta lucha por oponer el "No" al "Sí", y el "Sí" al "No"? Es mejor abandonar tan desesperado esfuerzo y buscar la verdadera luz.

No hay nada que no pueda observarse desde el punto de vista del "No-Yo". Y no hay nada que no pueda ser visto desde el punto de vista del "Yo". Si comienzo observando cualquier cosa desde el punto de vista del "No-Yo", entonces no la veo realmente, dado que es "No-Yo" el que la ve. Si empiezo a partir de donde estoy y la veo como yo la veo, entonces también puede ser posible que pueda llegar a verla como la ve otro.

De aquí la teoría de la inversión, de que los opuestos se producen el uno al otro, dependen el uno del otro y se complementan el uno al otro.

Sea como sea, la vida viene seguida de la muerte; la muerte viene seguida por la vida. Lo posible se convierte en imposible; lo imposible se convierte en posible. El bien se convierte en mal y el mal en bien; el flujo de la vida altera las circunstancias y, así, las propias cosas se ven alteradas a su vez. Pero los disputantes continúan afirmando y negando las mismas cosas que siempre han afirmado y negado, ignorando los nuevos aspectos de la realidad presentados por el cambio de las condiciones.

El hombre sabio, por tanto, en lugar de tratar de demostrar esto o aquello por medio de disputas lógicas, ve todas las cosas a la luz de la intuición. No se ve apresado por las limitaciones del "Yo", dado que el punto de vista de la intuición directa es, a la vez, el del "Yo" y el del "No-Yo". Por tanto, ve que a ambos lados de cada argumento existen tanto la verdad como el error. Ve también que al final son reducibles a la misma cosa, una vez que han sido relacionados entre sí por medio del eje del Tao.

Cuando el hombre sabio se sustenta en este eje, está en el centro del círculo y ahí se mantiene mientras el "Sí" y el "No" se persiguen en torno a la circunferencia.

El eje del Tao pasa a través del centro, donde convergen todas las afirmaciones y negaciones. Aquel que abraza el eje está en el punto fijo desde el cual todos los movimientos y oposiciones pueden ser vistos a la luz de su correcta relación. Por tanto, ve las ilimitadas posibilidades tanto del "Sí" como del "No". Abandonando toda idea de imponer límites o de tomar partido, descansa en la intuición directa. Por esto dije: "¡Mejor será abandonar la disputa y buscar la verdadera luz!"

...

Las tres de la madrugada

Cuando desgastamos nuestras mentes, aferrándonos tozudamente a una visión parcial de las cosas, negándonos a ver un más profundo acuerdo entre éste y su opuesto complementario, sufrimos lo que se llama "las tres de la madrugada".

¿Qué es esto de "las tres de la madrugada"?

Un domador de monos fue a ver a sus monos y les dijo:

"Con respecto a lo de vuestras castañas: vais a recibir tres medidas por la mañana y cuatro por la tarde."

Ante esto, todos se enfadaron. De modo que dijo: "Está bien, en este caso os daré cuatro por la mañana y tres por la tarde". En esta ocasión quedaron satisfechos.

Ambas soluciones eran lo mismo, en tanto en que el número de castañas no variaba. Pero, en un caso, los animales quedaban descontentos y en el otro satisfechos. El guarda estuvo dispuesto a cambiar sus planes para hacer frente a las condiciones objetivas. ¡No perdió nada al hacerlo!

El hombre verdaderamente sabio, considerando ambos lados de una cuestión sin parcialidad, ve ambos a la luz del Tao.

Esto se llama seguir dos cursos a la vez .

...

Desollando un buey

El cocinero del príncipe Wen Hui estaba desollando un buey; extendió una mano, bajó un hombro, apoyó un pie, presionó con una rodilla. El buey quedó deshecho. Con un susurro, el brillante cuchillo de carnicero murmuraba como un viento suave. ¡Ritmo! ¡Cronometración! ¡Como una danza sagrada, como las antiguas armonías!

"¡Buen trabajo!", exclamó el príncipe. "¡Su método es impecable!"

"¿Método?", dijo el cocinero dejando a un lado su cuchilla. "¡Lo que hago es seguir el Tao más allá de todo método!. Cuando empecé a desollar bueyes, veía ante mí al buey entero, toda una masa única. Después de tres años, ya no veía aquella masa. Veía sus distinciones. Pero ahora ya no veo nada con los ojos. Todo mi ser aprehende. Mis sentidos están ociosos. El espíritu, libre para trabajar sin un plan concreto, sigue su propio instinto guiado por una línea natural. Por la abertura secreta, el espacio oculto,

mi cuchilla no encuentra su propio camino. No atravieso ninguna articulación, no corto hueso alguno. Un buen cocinero necesita cortador nuevo, una vez al año. Corta. Un mal cocinero necesita uno nuevo todos los meses. ¡Él mutila!.

Llevo utilizando esta misma hoja diecinueve años. Ha desollado un millar de bueyes. Su hoja sigue cortando como si estuviera recién afilada. Hay espacios entre las articulaciones; la hoja es delgada y cortante: cuando esta delgadez encuentra aquel espacio, ¡hay todo el sitio que se pudiera desear! ¡Pasa como una brisa! ¡Por eso mantengo esta hoja desde hace diecinueve años como si estuviera recién afilada!

Cierto es, en ocasiones hay articulaciones duras. Las siento venir, entonces me detengo, observo con atención, me contengo, casi no muevo la hoja, y ¡whump! la parte se desprende cayendo como un trozo de tierra. Entonces retiro la hoja, me quedo quieto,

y dejo que la alegría del trabajo penetre en mí. Limpio la hoja y la guardo."

El príncipe Wan Hui dijo: "¡Eso es! ¡Mi cocinero me ha mostrado como debiera vivir mi propia vida!

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El hombre verdadero

Qué se quiere decir con "el hombre verdadero". Los hombres verdaderos de antaño no tenían miedo, cuando se encontraban solos en sus puntos de vista. Nada de grandes logros. Nada de planes. Si fracasaban, nada de dolor. Nada de autocomplacencia en caso de éxito. Escalaban farallones, siempre sin vértigo; se sumergían en las aguas, jamás se mojaban, caminaban a través del fuego y no se quemaban. Así, su conocimiento llegaba hasta el Tao.

Los hombres verdaderos de antaño dormían sin sueños, despertaban sin preocupaciones. Su comida era sencilla. Respiraban profundamente. Los hombres verdaderos respiran desde sus talones. Otros respiran con sus gargantas, medio estrangulados. En las disputas arrojan argumentos como si vomitaran. Donde las fuentes de las pasiones

yacen profundas, los arroyos celestiales pronto se secan.

Los hombres verdaderos de antaño no conocían la pasión por la vida, ni el miedo a la muerte. Su aparición carecía de alegría, su salida, más allá,  se producía sin resistencia.

Fácil viene, fácil se va. No olvidaban de dónde, ni preguntaban a dónde, ni caminaban inflexiblemente hacia delante luchando a todo lo largo de su vida. Tomaban la vida como venía, sin preocupación; y se iban, allá. ¡Allá!. No tenían intención de combatir el Tao. No intentaban, por motu propio, ayudar al Tao. Ésos son los que llamamos hombres verdaderos.

Mentes libres, pensamientos desaparecidos. Frentes despejadas, rostros serenos. ¿Eran frescos? No más frescos que el otoño. ¿Eran cálidos? No más que la primavera. Todo lo que salía de ellos salía tranquilamente, como las cuatro estaciones.

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El hombre nace en el Tao

Los peces nacen en el agua, el hombre nace en el Tao. Si los peces, nacidos en el agua, buscan la sombra profunda del estanque o la alberca, todas sus necesidades son satisfechas.

Si el hombre, nacido en el Tao, se hunde en la profunda sombra de la no-acción, para olvidar la agresión y las preocupaciones, no le falta nada, su vida es segura.

Moraleja:

"Todo lo que necesita el pez es perderse en el agua. Todo lo que necesita el hombre es perderse en el Tao."

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Dos reyes y Sin-Forma

El Rey del Mar del Sur era Actúa-según-tu-intuición.

El Rey del Mar del Norte era Actúa-como-el-rayo.

El Rey del lugar que había en medio era Sin-Forma.

Ahora bien, el Rey del Mar del Sur  y el Rey del Mar del Norte solían ir juntos, a menudo, a las tierras de Sin-Forma: los trataba muy bien. De modo que consultaron entre sí y pensaron en algo bueno, en una agradable sorpresa para Sin-Forma. como prueba de aprecio.

"Los hombres", dijeron, "tienen siete aberturas para ver, oír, comer, respirar y demás. Pero Sin-Forma no tiene abertura alguna. Hagámosle unos cuantos agujeros." De modo que, sin pensarlo dos veces, hicieron agujeros a Sin-Forma, uno por día, durante siete días. Y cuando terminaron el séptimo agujero, su amigo yacía muerto.

En la tierra de Khi, de pueblo a pueblo, se podía oír el canto de los gallos, el ladrido de los perros. Los pescadores lanzaban sus redes, los campesinos araban los anchos campos, todo estaba pulcramente señalado con líneas de demarcación. En quinientas

millas cuadradas había templos para los antepasados, altares para los dioses de los campos y espíritus del grano. Cada cantón, condado y distrito era gobernado con arreglo a las leyes y estatutos... . Hasta que una mañana el fiscal general, Tien Khang Tzu, liquidó al rey y se apoderó de todo el Estado. ¿Quedó acaso conforme con robar la tierra? No, se apoderó también de las leyes y de los estatutos, y con ellos de todos los abogados, por no mencionar a la policía. Todos formaban parte del mismo paquete.

Por supuesto, la gente llamaba ladrón a Khan Tzu, pero lo dejaban tranquilo viviendo tan feliz como los Patriarcas. Ningún pequeño Estado levantaba la voz contra él, ningún gran Estado hizo el más mínimo movimiento en su contra. Así que durante doce generaciones el estado de Khi perteneció a su familia. Nadie interfirió sus derechos inalienables.

El invento de los pesos y medidas hace más fácil el robo. La firma de contratos, la implantación de sellos, hacen más seguro el robo. Enseñar amor y obligaciones suministra un lenguaje adecuado con el cual demostrar que el robo es en realidad para el bien de todos. Un hombre pobre ha de ser ahorcado, por robar una hebilla de cinturón,

pero si un hombre rico roba todo un Estado es aclamado como el estadista del año.

De modo que, si queréis escuchar los mejores discursos sobre el amor, el deber, la  justicia,etc., escuchad a los hombres de Estado.

Pero cuando el arroyo se seca, nada crece en el valle. Cuando el montículo se aplana,

el hueco junto a él se llena. Y cuando los hombres de Estado y los abogados

y los predicadores del deber desaparecen, no hay tampoco más robos y el mundo queda en paz.

Moraleja: cuanto más acumules principios éticos y deberes y obligaciones, para meter en cintura a todo el mundo, más botín acumulas para los ladrones como Khang.

Por medio de argumentos éticos y principios morales, se demuestra finalmente que los mayores crímenes eran necesarios, y que de hecho fueron un señalado beneficio para la humanidad.

 

El País de Jauja

El País de Jauja

 

El Horai de Japón vendría a ser como nuestro País de Jauja, que se dice de él que era como un paraíso hasta tal punto rico que se ataban los perros con longanizas. Aunque Jauja era la región de los Hatun-Xauxas, que en marzo de 1533, el conquistador extremeño Hernando Pizarro y de Vargas exploró, situada en el Valle del Hatunmayo, hoy llamado Valle del Mantaro, en Perú. Este valle era un lugar paradisíaco, cubierto de abundante vegetación y con muy buen clima. Pizarro dijo que de todos los lugares que había visto en toda su vida aquél era el mejor lugar para asentarse, no solo por su naturaleza también por el oro y la plata y por su abundante población. Tanto los cronistas de la época como el propio Pizarro enviaron cartas a España contando las excelencias del lugar por lo que se grabó en la imaginación de los españoles como un lugar fabulosamente rico. Como ellos lo escribían Jauja por su sonido, así, se quedó Hatun-Xauxa con el paso de los años como Jauja. Y, también, Jauja era jauja porque allí llegaba el oro y la plata que Atahualpa dio para su libertad.

Pues, así nació la leyenda de Jauja y más tarde fue desarrollándose. En el siglo XIII en un poema del norte de Francia y en una narración anónima inglesa The Land of Cockaygne aparece un país de Cuñaca o Jauja, donde existen ríos de aceite, miel y vino; los gansos vuelan ya asados; los monjes y las monjas bailan juntos y los alimentos están al alcance de la mano por todas partes. En 1560, en Roma, Petrus Nobilio escribió un libro sobre la leyenda de Jauja, todas las princesas soñaban con ese país. En el siglo XVII en el Romancero español Jauja es ya un país fabuloso y paradisíaco. Lope de Rueda en su obra El Deleitoso hace referencia a un valle famoso por su riqueza y su clima, y que cuenta con ríos de leche, barreras de carne asada, lagunas de miel, pantanos de cuajada y azudes de vino oporto. Y, por último Edgardo Rivera, que nació en Jauja mismo, en 1933, escribe: "En Jauja todo es posible...tierra de holganza y felicidad que pintan los romances antiguos...Me gustaría escribir alguna vez un libro sobre esa leyenda del País de Jauja".

También, en la pintura aparece representado por Brueghel, bajo el título de País de Jauja, en 1567; en él aparece un cerdo que llega con el cuchillo clavado dispuesto para ser comido, las casas están cubiertas de tortas y los hombres duermen saciados.

Pero no todo es jauja.

Xú Fú 徐福

Xú Fú 徐福

 

Xú Fú 徐福, también llamado Xú Jun Páng 徐君旁, era un taoista chino que nació en el año 255 a.J.C. en el Estado de Qi y sirvió en la corte durante la Dinastía Qin. Su rey, Qín Shi Huáng 秦始皇, estaba obsesionado por conseguir la inmortalidad y llamaba a todos los médicos del reino para que le prepararan un elixir que le permitiera ser inmortal; para constatar su efectividad los probaba con animales y si éstos morían el que había elaborado el elixir, también, perdía la vida.

Xú Fú 徐福, viendo el triste desenlace de sus compañeros de profesión, cuando fue requerido para conseguir el elixir para el rey, le dijo que sólo podía conseguirlo con unas hierbas que había en una isla cercana habitada por inmortales en el monte Péng Lái 蓬萊山 Pénglái shān; más allá del Mar Bo, 渤海, Bó Hăi pero para recolectarlas precisaba de 60 barcas con 3.000 jóvenes vírgenes de ambos sexos y unos 2.000 ayudantes, en total 5.000 personas; otras versiones dicen que solo llegaron a la isla 500 muchachos y 500 muchachas vírgenes; este hecho sucedió entre el 219 y el 210 a.J.C. Según la obra “El libro de las Montañas y los Mares”, 山海經 Shānhǎi Jīng, la montaña Péng Lái estaba en una de las islas al este del Bo Hai 渤海 donde vivían los inmortales, llamadas Fāngzhàng 方丈, Yíngzhōu 瀛州, Dàiyú 岱輿 y Yuánjiāo 員嬌.

Xú Fú 徐福 emprendió su viaje, también acompañado de expertos arqueros, pues, cuando Qín Shi Huáng 秦始皇 le preguntó por las dificultades del viaje él le dijo que había una criatura gigante del mar que les bloqueaba el paso y le pidió arqueros para derribarla, Qin Shi Huang aceptó y envió, también, un gran número de arqueros para acabar con el pez gigante. Entonces, ya completa la tripulación, Xú Fú 徐福 se embarcó y nunca más regresó, pues no quería ser otra víctima de Yíng Zhèng 嬴政, nombre personal de Qín Shí Huáng 秦始皇.

Cuando, finalmente, Xú Fú 徐福 y los miembros de la expedición llegaron a la isla, tras una travesía difícil, por lo embravecido del mar en esas costas, y habiendo perdido varios barcos, al desembarcar al amanecer lo primero que vieron fue un enorme sol rojo por lo que decidieron que la bandera del lugar fuera un disco rojo sobre un fondo blanco y le llamaron Ri ben 日本, Sol naciente, que, según la obra de Sima Qian 司馬遷 Sīmǎ Qiān (145 o 135–86 a.J.C.), titulada Shiji 史記 (Anotaciones históricas) no era ni más ni menos que Japón. En otros textos históricos como el Sānguó Zhì 三國志, el Hòu Hàn Shū 後漢書 y el Gua Di Zhi se afirmaba que Xú Fú 徐福 estaba en Zhí Zhou 直洲, pero dónde se hallaba Zhizhou 直洲, nadie lo sabía.

Finalmente, 1.100 años después del viaje de Xú Fú 徐福, un monje llamado Yìchu 義楚, que vivió durante la última dinastía Zhou 后周 (951-960), del periodo de las Cinco Dinastías y los Diez Reinos 五代十國 escribió que Xú Fú 徐福 se asentó en Japón y que lo que él llamaba el Monte Penglai, no era ni más ni menos que el Monte Fuji.

Al parecer Xú Fú 徐福 fue el padre de la sociedad japonesa antigua y de la cultura conocida como Jomon 縄文 que existió en Japón hasta el año 400 a.J.C. Los japoneses consideran a Xú Fú 徐福 como el Dios de la Agricultura, la Medicina y la Seda, pues fue él quien introdujo estas técnicas y conocimientos en Japón y han levantado muchos templos en su memoria y, también, existe un Instituto de Investigación Xu Fu.

En la Mitología China de la Montaña PengLai 蓬萊山, se decía que, en ella, todo parecía blanco y sus palacios estaban hechos de oro y platino y que de los árboles crecían joyas. No existía el dolor, los boles de arroz y las copas de vino, aunque muy pequeños, nunca se vaciaban por mucho que se comiera o se bebiera de ellos, y, también crecían frutos mágicos que curaban las enfermedades y proporcionaban la eterna juventud y la inmortalidad. En Japón a este monte fantástico se le llama Horai 蓬莱, Hōrai o Shinkiro, que viene a significar espejismo o visión de lo intangible, y fue descrito tanto en la literatura como en el arte del periodo Tokugawa (1615-1868). Dicen que en Horai crecen las plantas que curan todos los males, como el son-rin-shi, el riku-go-aoi, el ban-kon-to; también existe la hierba mágica yo-shin-shi que revive a los muertos, regada por las aguas encantadas; agua de la cual un pequeño sorbo confiere la eterna juventud.

«Debido a que en Horai no se conoce el gran mal, los corazones de sus pobladores jamás se volverán viejos. Por esa misma razón los moradores de Horai están siempre sonriendo, desde su nacimiento hasta la muerte, con excepción de cuando los dioses mandan tristezas entre ellos; entonces se ocultan los rostros, hasta que las tristezas optan por irse. Las gentes de Horai se quieren y aprecian como si fuesen miembros de una misma casa. La voz de las mujeres es como la música de los ruiseñores, porque sus almas son ligeras como los pájaros; cuando las niñas juegan, el movimiento de sus mangas es como el batir de las alas de los cisnes. En Horai nada se esconde, puesto que no hay por qué avergonzarse; nada se cierra con llave, ya que no existen ladrones. Y por la noche, al igual que por el día, todo está abierto, pues no hay por qué tener miedo. Debido a que la gente son espíritus, todas las cosas son pequeñas y raras, a excepción del palacio del rey Dragón. Y es verdad que estos espíritus comen su arroz en cazuelas muy pequeñas y beben su vino en copas diminutas»